Con controles más estrictos, hace instantes comenzó el examen de residencias para médicos en la Ciudad. Unos 6000 profesionales debieron pasar por escáneres y guardar celulares o relojes inteligentes en bolsas especiales antes de poder acceder al aula asignada en las facultades de Ciencias Médicas y Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde este año se organizó la evaluación. El récord de inscriptos para este año se evidenció en las filas que se formaron a la redonda de ambas sedes desde minutos antes de las 7, cuando aún no habían abierto las puertas para el ingreso. A esa hora, llegaron los exámenes impresos: se trasladaron con custodia policial desde la Universidad Tecnológica Nacional y el mismo procedimiento se utilizará para llevar los exámenes de Económicas a Medicina una vez que se cumplan las 2,5 horas asignadas para rendir. Largas filas desde temprano en las inmediaciones de la Facultad de Medicina reflejaron el récord de inscriptos para el examen de residenciasRicardo PristuplukYa pasadas las 7.30, cuando se habilitaron los tres accesos dispuestos en las facultades, las filas rodeaban las manzanas. En lo que Valentina y Candelaria demoraron en caminar por Paraguay, Junín y Marcelo T. de Alvear para hacer la fila, tuvieron que seguir avanzando por Uriburu hasta encontrar a los últimos a metros del acceso a la facultad sobre Paraguay. “Esperamos que sea coherente el contenido del examen”, señalaron las dos egresadas de la Universidad del Salvador (USAL). Una se inscribió para hacer la residencia en psiquiatría y, la otra, en pediatría. Ambas, como otros en la fila se iban sumando a contar, comenzaron a prepararse para rendir el año pasado con un curso privado e intensificaron la práctica “mucho más” en los últimos meses. El proceso de acreditación se realizó en mesas dispuestas dentro de las facultades, donde verificaron datos y documentación de los postulantesRicardo PristuplukHasta el año pasado, la Ciudad, la provincia de Buenos Aires y la Nación compartían este examen anual para asignar sus cupos; ahora, van por separado tras las sospechas de fraude durante la evaluación de 2025, en la que al menos un médico utilizó anteojos inteligentes para responder el cuestionario. “Es malísimo este cambio”, respondió, rápido, Candelaria antes de seguir avanzando. “Hay mucha incertidumbre”, agregó, mientras Valentina asentía. Las dos, como gran cantidad de los postulantes inscriptos en el examen porteño, se inscribieron también en la instancia de la Nación y la provincia de Buenos Aires para sus hospitales e institutos. En el aula magna, cientos de postulantes comenzaron a rendir tras el protocolo de seguridad reforzadoEn la ciudad, los 8631 profesionales que se anotaron para las residencias básicas y posbásicas están compitiendo hoy por 1200 cupos que habrá disponibles en el sistema público y las instituciones que adhirieron a la jurisdicción: los hospitales de la UBA, el Hospital Churruca, el Hospital Italiano de Buenos Aires, el Hospital Alemán, el Instituto Fleni, el Cemic y los sanatorios Güemes y Méndez.El ingreso incluyó controles reforzados con escáneres y revisión de pertenencias antes de acceder a las aulasRicardo Pristupluk“Es un retroceso este cambio. Hay que estar rindiendo en distintos lugares un examen parecido”, dijo Diego, médico egresado de la UBA. A diferencia de sus colegas, aguardaba con paciencia sobre la acera, de cara a las escalinatas de la entrada a Medicina. Su madre, junto a él, acumulaba la ansiedad por ambos. “Lo veo tan tranquilo y la que está más nerviosa soy yo”, agregó y soltó una carcajada. “Me preparé con los apuntes de la carrera y practiqué con multiple choice con preguntas sobre los apuntes. También usé ChatGPT para formular las preguntas y generar resúmenes de los temas”, contó. Busca lograr una vacante para hacer la residencia en anestesiología, sea en los hospitales porteños, bonaerenses o nacionales, ya que se presentará al examen de las tres jurisdicciones. “Es difícil, pero no imposible”, sumó sin la ansiedad que se notaba en el resto. Los postulantes debieron pasar por controles de seguridad con escáneres antes de ingresar a la Facultad de Ciencias Médicas