Este 21 de junio 2026 arranca una nueva estación: en el hemisferio norte comienza el verano. Sí, las temperaturas suben, las noches se acortan y más horas de luz se imponen cada día. En este sentido, todo se origina en un fenómeno astronómico que se conoce como solsticio de junio que, como adelantamos, da inicio a la temporada estival en el norte de nuestro planeta (y al invierno en el hemisferio sur).La palabra "solsticio" proviene del latín "solstitium", que significa "Sol quieto" o "Sol se detiene", haciendo referencia a que el Sol parece detener su movimiento aparente en el horizonte.Qué es el solsticio, qué significa y a qué hora empieza el verano 2026El solsticio se refiere al momento del año en que el Sol alcanza su máxima declinación, ya sea al norte o al sur del ecuador terrestre.Este fenómeno ocurre dos veces al año, en junio y diciembre, y marca el inicio del verano (con el día más largo) y el invierno (con el día más corto) en cada hemisferio, respectivamente.En este punto, es importante resaltar la diferencia entre solsticio y equinoccio, un fenómeno que, en cambio, señala un punto de equilibrio. Es decir, los días de equinoccio -que marcan el comienzo de la primavera o el otoño, de acuerdo al hemisferio- se equipara la cantidad de horas de luz y de horas de oscuridad. El solsticio es causado por la inclinación del eje de rotación de la Tierra, que es de aproximadamente 23.5 grados con respecto a su órbita alrededor del Sol.De acuerdo a Time and Date, el solsticio de junio de 2026 ocurre el 21 de junio a las 08:24 (TU). Esto es, a las 10:24 en España; 04:24 en Miami; y a las 03:23 en Ciudad de México. Ese instante marca exactamente cuando el Sol alcanza su máxima declinación norte, sobre el Trópico de Cáncer, dando lugar -tal como dijimos- al día más largo del año en el hemisferio norte.Solsticio de verano 2026: rituales y tradiciones que celebran el día más largo del añoMás allá de su explicación astronómica, el solsticio ha sido celebrado desde tiempos ancestrales por distintas culturas que lo consideraban un momento de máxima energía, abundancia y conexión con la naturaleza. Así, fuegos, ceremonias, baños rituales y encuentros comunitarios forman parte de una tradición que sigue vigente en numerosos países.Para muchas civilizaciones antiguas, este momento representaba el triunfo de la luz sobre la oscuridad y era motivo de celebraciones vinculadas a la fertilidad de la tierra, las cosechas y la prosperidad.Una de las tradiciones más extendidas es el encendido de hogueras, una costumbre heredada de antiguos rituales europeos y que hoy tiene su máxima expresión en la Noche de San Juan, celebrada entre el 23 y el 24 de junio en España y algunos países de América Latina.El fuego simboliza la purificación y la renovación; y en muchas regiones se acostumbra saltar las llamas, quemar papeles con preocupaciones o situaciones que se desean dejar atrás y formular deseos para el ciclo que comienza.Según la tradición popular, las llamas ayudan a desprenderse de aquello que ya cumplió su función y abren espacio para nuevas oportunidades.Junto con el fuego, el agua ocupa un lugar central en los rituales asociados al solsticio.En ciudades costeras de España, Portugal y América Latina, miles de personas ingresan al mar durante la noche o al amanecer para atraer buena suerte, salud y renovación. Otras tradiciones recomiendan lavarse el rostro con agua de hierbas aromáticas preparadas con romero, lavanda, salvia o pétalos de flores que permanecen toda la noche bajo el cielo.Todos estos gestos simbolizan limpieza, protección y el inicio de una nueva etapa.Las antiguas culturas celtas, por su parte, celebraban el solsticio bajo la festividad conocida como Litha. Durante esta fecha se recolectaban plantas medicinales y aromáticas que se consideraban especialmente poderosas por la intensidad de la luz solar.Romero, hipérico, lavanda y artemisa eran algunas de las especies más utilizadas en ceremonias de protección y bienestar. También era habitual confeccionar coronas de flores para honrar la fertilidad, la abundancia y la belleza de la naturaleza en su momento de mayor esplendor.