Una semana después de que Adam, un adolescente de 16 años de Roses desapareciera en extrañas circunstancias mientras realizaba una excursión guiada con moto acuática, los investigadores todavía no han encontrado ningún rastro del menor. La moto que conducía y que apareció un día después de su desaparición en la playa de Pals, a 17 millas de distancia de Roses, el último lugar donde se le vio con vida, es el único indicio físico del que disponen los investigadores de un caso confuso. El joven desapareció por la tarde tras participar en una excursión guiada en moto de agua, aunque no fue hasta medianoche cuando se tuvo conocimiento de su desapariciónLas declaraciones de los testigos, el grupo que iba con él en la excursión, y las de los trabajadores de la empresa que organizó la actividad náutica no coinciden en algunos casos . La Guardia Civil precintó hace unos días los vehículos de la empresa de alquiler de motos acuáticas y mantiene abierta la investigación para aclarar las causas de la desaparición.La tarde del pasado jueves 11 de junio, el joven se fue de excursión en moto de agua con unos amigos en una actividad guiada, pero no regresó al punto de encuentro, la zona de Santa Margarida, donde habían quedado y donde tiene sede la empresa.Lee tambiénSin embargo no fue hasta casi la medianoche, a las 23.30h, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que que un menor no había regresado tras una excursión guiada en el medio acuático. En paralelo el padre del menor, vecino de Roses, acudió a dependencias policiales para imponer una denuncia por desaparición. Se inició así una intensa búsqueda, en la que participaron varios cuerpos de emergencias como la Guardia Civil, Salvamento Marítimo, los Mossos d'Esquadra, los bomberos y los agentes rurales. Un operativo que sigue activo, liderado por efectivos de la Guardia Civil, que está peinando una amplia zona, entre el norte de la bahía de Roses y l'Estartit. Los buzos de la Guardia Civil revisan el fondo marino arrastrados por una embarcación a baja velocidadPor parte de este cuerpo, participan embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial de Girona y de Barcelona, efectivos especialistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), un helicóptero del Servicio Aéreo y patrullas terrestres de la comandancia de Girona. En el ámbito subacuático, los GEAS rastrean el fondo marino con buceadores remolcados por planeadores. Un hecho que les permite revisar las áreas más amplias al ser arrastrados por una embarcación a baja velocidad. En paralelo, el dispositivo mantiene rastreos por tierra, mar y aire en distintos puntos del litoral, entre ellos la zona marítima situada frente a la playa de la Almadrava, en Roses. Ese punto se sitúa como una de las últimas zonas en las que se avistó al joven.