Media docena de submarinistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil con base en l’Estartit (Girona) y Barcelona están efectuando inmersiones desde este lunes en varios puntos de la bahía de Roses (Alt Empordà) para intentar encontrar algún indicio que permita localizar a Adam H.B., el menor de 16 años desaparecido el miércoles pasado cuando conducía una moto de agua. Salvamento Marítimo y el resto de equipos de emergencias pasaron a hacer búsqueda pasiva el fin de semana ante la imposibilidad de encontrarlo con vida, en el caso de que estuviera en el agua. Los buzos concentran sus esfuerzos en diversas zonas donde testigos sitúan a los menores, sin embargo, el hecho de que ni desde la empresa ni la decena de menores que iban en las motos estén dando información veraz a los investigadores de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Girona que investigan las “extrañas” circunstancias de la desaparición dificulta la resolución del caso.Los submarinistas siguen rastreando la bahía,a pesar de no tener un punto certero de referencia de donde podría haber desaparecido, teniendo en cuenta que en el caso de que se hubiera ahogado y hundido en el mar, entre los 7 y 10 días, dependiendo de factores como la temperatura del agua, saldría a superficie.Según fuentes cercanas al caso, “desde un primer momento ha habido diferentes versiones, si iban dos, tres o cuatro menores, si había guía de la empresa o no, si a una de las motos les entró agua y la tuvieron que cambiar, o si le vieron por última vez en la zona de la Almadraba o en la entrada del canal de Santa Margarida, como también se dijo”. Desde el inicio ha habido aspectos que han despertado la desconfianza de los investigadores. Por ejemplo que en la primera llamada que hace el guía a las 22.44 horas al Centro Nacional de Coordinación de Madrid por la línea gratuita 900, informa que estaba con tres menores y hacía dos horas que no veía a uno de ellos. Esta tardanza, sumada a que las motos legalmente sólo pueden navegar hasta una hora antes del ocaso, que tampoco eran tres menores, ya que según la investigación llegaron a ser una decena en moto —todos ellos de origen marroquí—, despierta suspicacias.Los investigadores han examinado minuciosamente la empresa Hype Jetski, abierta hace cosa de un año, con sede en la calle Cap Blanc, 14 de Roses, a la que la semana pasada les precintaron todas las motos y aparece en Internet como “cerrada temporalmente”, y con su sitio web “en desarrollo”. Según fuentes cercanas al caso, incumpliría seriamente la normativa para alquilar motos de agua, además de otras disfunciones administrativas, como que las embarcaciones no están todas equipadas con GPS para su localización, y el guía no habría salido en el mismo momento que los menores, como es obligatorio.La labor de investigación de los agentes se complica por la falta de cumplimiento de las normativas, ya que tampoco se sabe a ciencia cierta que todos ellos llevaran chaleco salvavidas. También llama la atención que una decena de jóvenes, la mayoría menores, dispusieran de efectivo para salir en moto acuática (entre 75 y 150 euros entre media hora y una hora), ya que no era la primera vez que lo hacían. Extraña además a los expertos que la moto del desaparecido pudiera llegar a Pals, a unas 17 millas de distancia, donde fue localizada el pasado jueves con un golpe en la popa.
Submarinistas de la Guardia Civil buscan al menor desaparecido en la bahía de Roses
Las diferentes versiones y la falta de certeza en las declaraciones de los implicados dificultan la investigación










