ExplicativoLa pasión futbolera tiene explicación científica. Foto: ISTOCK18.06.2026 10:51 Actualizado: 18.06.2026 10:51

Ver un partido de fútbol puede provocar mucho más que solo emoción. Varios estudios han demostrado que este deporte activa áreas del cerebro que están ligadas a la identidad, la recompensa y el manejo de las emociones. Esta reacción nos ayuda a entender por qué millones de personas experimentan cada encuentro con tanta pasión.Según un artículo del portal brasileño 'MWN Jornal', la ciencia ha estado investigando durante décadas el impacto que tiene el fútbol en nuestra mente y cuerpo. Los estudios revelan que las victorias y derrotas de un equipo pueden provocar reacciones biológicas similares a las que sentimos ante experiencias personales significativas.Uno de los hallazgos más interesantes proviene de investigaciones llevadas a cabo por la Universidad de San Sebastián, en Chile. A través de resonancias magnéticas funcionales, los científicos notaron que cuando un aficionado piensa en su equipo favorito, se activa la corteza prefrontal medial, una área del cerebro que está muy relacionada con la formación de la identidad personal. LEA TAMBIÉN La emoción del fútbol va más allá del entretenimiento. Foto:ISTOCKEste fenómeno sugiere que el cerebro establece una conexión profunda entre el individuo y su equipo. En términos biológicos, una victoria deportiva puede interpretarse como un logro propio, mientras que una derrota puede percibirse como una experiencia negativa que afecta emocionalmente al aficionado. La fuerza de estas emociones se hace aún más palpable en los momentos clave del juego. Situaciones como un penalti, una tarjeta roja o un gol sorpresivo hacen que la amígdala cerebral entre en acción, esa parte del cerebro que se encarga de identificar amenazas y provocar reacciones rápidas en situaciones de alta tensión. LEA TAMBIÉN La ciencia estudia el impacto del fútbol en el cerebro. Foto:ISTOCKComo resultado, el cuerpo comienza a liberar hormonas como la adrenalina y el cortisol, que están ligadas al estrés y a la preparación para actuar. Al mismo tiempo, la frecuencia cardíaca se acelera, los músculos se tensan y el organismo entra en un estado que se asemeja al famoso mecanismo de lucha o huida que nuestros antepasados desarrollaron para hacer frente a situaciones peligrosas.Los efectos pueden ser tan intensos que han captado la atención de la comunidad médica. Un estudio que apareció en 'The New England Journal of Medicine' reveló que durante los partidos de Alemania en la Copa Mundial de 2006, las emergencias cardíacas se dispararon notablemente, sobre todo entre los hombres. LEA TAMBIÉN Cada encuentro despierta respuestas físicas y emocionales. Foto:ISTOCKSin embargo, no todo se trata de estrés, el fútbol también enciende esos circuitos en nuestro cerebro que nos hacen sentir placer. La emoción de un partido y la posibilidad de un final inesperado estimulan la liberación de dopamina, ese neurotransmisor que nos conecta con la satisfacción y la sensación de recompensa.Este componente también resalta el valor social que tiene el deporte, compartir momentos con familiares, amigos o incluso con desconocidos no solo fortalece los lazos entre las personas, sino que también crea un sentido de comunidad. Varios estudios han demostrado que el fútbol puede ser una herramienta poderosa para combatir la soledad y fomentar la expresión de emociones.Por estas razones, los expertos creen que este deporte es mucho más que un espectáculo. Cada celebración, cada abrazo y cada lágrima son el reflejo de una intrincada mezcla de procesos neurológicos, hormonales y sociales, lo que hace del fútbol una de las experiencias emocionales más intensas de nuestra vida diaria.KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.