Emprender en España supone afrontar un largo proceso burocrático, lo que acaba por hacer que muchos se arrepientan y cambien de idea. Por su parte, los que lo consiguen denuncian enfrentar una tremenda presión fiscal por parte del Estado simplemente por ejercer su actividad.En este sentido, el empresario y profesor universitario, Marc Urgell, ha señalado que en España hay muchísimo talento para emprender pero no existe un entorno seguro porque "la regulación es excesiva y, en muchas ocasiones, poco clara". Durante su intervención en el Madrid Economic Forum, el profesor ha insistido en que muchas empresas huyen del país porque tienen que pagar muchos impuestos lo que, además, persuade a los jóvenes de convertirse en empresarios.
Poniendo como ejemplo a los alumnos del máster a los que da clase, recuerda que cuando pregunta quién quiere emprender "nunca nadie levanta la mano", pero que cuando pregunta cuántos quieren ser empleados públicos "más de la mitad levanta la mano". Reconoce que no es para menos teniendo en cuenta que, cuando montas un negocio, hay un socio que "no contribuye, no madruga, no levanta la persiana y, aún así, se lleva la mitad de lo que ganas", refiriéndose al Estado.









