Quito ajusta su plan de eventos climáticos que se divide en dos fases, dependiendo de la época: lluviosa y seca, a la que se añade la posible ocurrencia del fenómeno del Niño.Antes de la época lluviosa se realizan acciones de mitigación a nivel estructural y no estructural para reducir impactos, según Julián Tucumbi, quien está a cargo de la Unidad de Reducción del Riesgo de Desastres del cabildo.Sostuvo que el primer plan de eventos climáticos fue de octubre de 2023 para la época lluviosa y se actualizó para 2025-2026, y contempla presupuestos de empresas públicas, así como acciones de otras entidades.PublicidadPresupuesto y acciones de las empresas públicasHay un presupuesto referencial de unos $ 48 millones que se ejecutaría hasta 2026 dividido por entidades.En el caso de Obras Públicas, se hacen intervenciones y cruces viales, limpiezas y algunas obras.La Empresa de Aseo maneja el programa de recolección de electrodomésticos o muebles para evitar que la gente los bote en las quebradas.PublicidadPublicidadEn el caso de la Empresa de Seguridad, hay obras de mitigación y la presencia de maquinaria cuando hay emergencias.La Empresa de Gestión Integral de Registros tiene a su cargo la construcción de algunas obras de mitigación para los centros de tratamiento de residuos, indicó.Acotó que las administraciones zonales trabajan de cerca con la comunidad y planifican mingas o acciones cerca de ríos y quebradas donde se podrían generar desbordamientos por las lluvias.Estrategias de la Empresa Metropolitana de Agua PotableLa Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable tiene cuatro ejes.Jorge Rivera, subgerente de saneamiento (e), indicó que existen 144.316 sumideros que son las rejillas instaladas en las vías y captan toda la escorrentía superficial y es conducida hacia el sistema de alcantarillado para que no se generen problemas de movilidad.Contó que la entidad tiene un plan para lluvias, dividido en ejes: limpieza de sumideros y limpieza de las estructuras de captación en quebradas.PublicidadEsta última, acotó, son obras que están construidas en la parte alta de las quebradas, en el sector de las laderas del Pichincha y del Atacazo, que es donde inicia el alcantarillado.El tercer eje es la reparación de los colectores, que son grandes ductos por los cuales se drena el agua de lluvia, están a ciertas profundidades por debajo del límite de la calzada.El cuarto eje se refiere a las reparaciones del sistema de alcantarillado, que son redes, rejillas, tapas y otros accesorios.Rivera expresó que en algunas zonas hay acumulación de agua que se produce por taponamiento de las rejillas debido al arrastre de basura, como por ejemplo, en el sector de San Roque, donde hay un mercado.Acotó que hay cuadrillas específicas que, cuando se presentan lluvias, se desplazan hacia esos sitios.Zonas vulnerables y monitoreo de lluviasLas zonas vulnerables de acumulación de agua son la avenida Teniente Ortiz, el paso deprimido de la avenida Rodrigo de Chávez, en el sur.En el centro de la ciudad son San Roque y la avenida 24 de mayo.En parroquias han identificado la Ruta Viva. En el norte de la ciudad, en la avenida Occidental, frente a la Agencia Nacional de Tránsito (ANT).Asimismo se suelen presentar inconvenientes en pasos deprimidos.El funcionario agregó que más allá de la información climática que dan los organismos encargados, la institución posee una red amplia de monitoreo con estaciones hidrometeorológicas que ayuda a predecir el nivel de lluvias.Además, adquirieron seis hidrosuccionadores de mayor capacidad. También cuadrillas que se desplazan a los sitios para poder realizar la limpieza de sumideros y la desobstrucción de la basura.Hay 146 estructuras de captación en 105 quebradas, que están conformadas por rejillas de detención de sólidos. Además, una torre de captación múltiple. A esas estructuras se les da mantenimiento para evitar que se taponen pues hay una unidad específica con personal especializado, maquinaria pesada, volquetas, excavadoras, grúas, de acuerdo con una programación semestral.El trabajo consiste en que el personal realiza periódicamente un recorrido en sitio y también se ayuda con un dron para hacer sobrevuelos y ver cómo está la parte alta de la quebrada, acotó.Preparación ante el fenómeno del NiñoTucumbi expresó que, ante la información de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) sobre el evento del Niño, las directrices son las de trabajar en los territorios que están debajo de la cota de los 2.500 metros sobre el nivel del mar.Eso, acotó, incluye diez parroquias rurales que corresponden a la Administración Zonal del Chocó Andino como Nanegal, Nanegalito, Pacto, Gualea, entre otras.Mencionó que están preparando procesos de sensibilización, rutas de evacuación en caso de que suceda, kits, alimentos, higiene, y también la habilitación de posibles albergues.Sostuvo que es una fase previa a la respuesta en caso de que se presente el fenómeno del Niño. Se prevé que la época lluviosa empate con ese evento, y por eso, indicó, las acciones son similares, pero adicionalmente se están focalizando los esfuerzos en la zona del Chocó Andino.El cabildo quiteño presentará a la SNGR el nuevo escenario, es decir, los lugares que podrían verse afectados, y a partir de eso, trabajar con las comunidades para socializar cómo evacuar, qué los podría afectar y los recursos que disponen. (I)