La compra de productos baratos a webs chinas se ha convertido en parte del día a día de muchos consumidores españoles. Plataformas de e-commerce como Shein, AliExpress o Temu no solo no son alienígenas para los consumidores occidentales, sino que algunas de ellas han pasado a formar parte de la cultura popular contemporánea. Generalmente como sinónimo de imitación poco conseguida, lo que no hace que hayamos dejado de comprar en ellas.PublicidadSin embargo, esta práctica comercial posee varios problemas asociados a ella. Por un lado están las consecuencias de la ultra fast fashion abanderada por gigantes como Shein, que aboga por producir prendas de ropa diseñadas para no durar, con la intención de renovar el armario varias veces al año. Esto genera una serie de residuos que el planeta está teniendo problemas de gestionar. Pero, además, diversas inspecciones en la UE han detectado que una parte de los productos vendidos en estas plataformas son falsificaciones o incumplen estándares de seguridad europeos, algo especialmente preocupante en categorías como juguetes o dispositivos eléctricosHasta la fecha, los envíos desde China gozaban de una excepción fiscal siempre que el pedido no superase los 150 euros. Un informe elaborado por la Comisión Europea estimó que, cada año, se dejaban de ingresar unos 1.500 millones de euros a causa de estas importaciones de bajo valor, algunas de las cuales se creía que podrían incurrir en fraude (esto es, eran declaradas como tales aunque en realidad superaban la cuantía). Ante la avalancha de millones de pequeños paquetes procedentes de plataformas como AliExpress, Temu o Shein, los Veintisiete han decidido suprimir esta exención y establecer un nuevo cargo fijo por tipo de producto para todas las importaciones de bajo valor procedentes de fuera de la UE.¿Qué es exactamente el nuevo 'impuesto AliExpress'?En realidad, el llamado popularmente impuesto AliExpress es un gravamen sobre todos los paquetes de bajo valor (menos de 150 euros) que llegan a la UE procedentes de países de fuera del bloque. No es una medida diseñada ex profeso contra las plataformas chinas, aunque en la práctica golpea sobre todo a gigantes como AliExpress, Shein o Temu, porque concentran la mayoría de estos envíos.¿Cuánto dinero supone el nuevo impuesto?La medida establece un cargo de tres euros por tipo de producto. Este matiz es importante, pues en la práctica no siempre se van a imponer tres euros por paquete, sino que la cantidad total dependerá de qué hay dentro de cada embalaje. Un ejemplo sencillo: si en un envío hay diez camisetas iguales, el recargo será de tres euros. En cambio, si el paquete incluye una camiseta y un dispositivo electrónico, al tratarse de dos productos distintos, el recargo subirá a seis euros.PublicidadDetrás de esto están las llamadas subpartidas arancelarias, códigos de seis dígitos del Sistema Armonizado (SA) que identifican con precisión qué clase de mercancía se importa o se exporta. Todos los bienes se organizan primero en grandes familias (capítulos de dos dígitos, como "prendas de vestir"), después en grupos más concretos (partidas de cuatro dígitos, por ejemplo “jerséis y suéteres”) y, por último, en subpartidas de seis dígitos que afinan el producto exacto (“jerséis de algodón” frente a “jerséis de lana”). Esos seis dígitos son prácticamente los mismos en todo el mundo y son los que determinan la cuantía final del recargo.Aplicado a la tasa de 3 euros, cada código corresponde a una categoría a efectos del impuesto. Por ejemplo, si en un paquete incluyes 10 pares de calcetines de algodón, todos caen bajo la misma subpartida y solo se suman 3 euros. Pero si metes cinco pares de calcetines de algodón y cinco de fibra sintética (que se clasifican en otro código distinto), el recargo pasa a 6 euros, porque el sistema entiende que estás mezclando dos tipos arancelarios diferentes, aunque todo sean calcetines.¿Cuándo entra en vigor el nuevo impuesto?El recargo para paquetes de bajo valor procedentes de fuera de la UE empieza a aplicarse el 1 de julio de 2026 y, en principio, estará vigente hasta el 1 de julio de 2028. Nace como medida provisional, a la espera de que entre en funcionamiento el nuevo Centro Aduanero de Datos de la UE; cuando ese sistema esté operativo, está previsto eliminar el umbral de 150 euros y aplicar el régimen arancelario normal a todas las importaciones.PublicidadOjo con los pedidos de última horaAquí manda la fecha de entrada en la UE, no el día en que se hace clic en comprar. Lo que cuenta es el momento en que el paquete se presenta en la aduana. Si se hace un pedido el 25 de junio pero el envío entra en territorio comunitario y se despacha el 3 de julio, puede quedar sujeto al nuevo recargo; si por logística llega y se tramita antes del 1 de julio, se aplicarán todavía las normas anteriores.¿Cuándo se paga el impuesto?La norma establece que la tasa se devenga en el momento de la importación y que son las plataformas, vendedores u operadores logísticos quienes deben declararla y pagarla ante la aduana. En la práctica, lo habitual será que ese coste repercuta en el precio final o en los gastos de envío.¿Significa esto que se acabaron los chollos?En cierto modo, sí. En realidad, puede seguir habiendo productos a dos o tres euros. Sin embargo, la plataforma deberá cobrar tres euros a causa de este nuevo impuesto, más lo que corresponda de IVA y gastos de envío. En la práctica, ese mismo producto pasará a costar unos cinco o seis euros, por lo que quizá ya no compense tanto el encargarlo a plataformas como Temu, Shein o AliExpress. Desde luego, la UE cuenta con que parte de los consumidores dejarán de comprar microchollos de muy bajo valor, desplazando flujos de compradores hacia vendedores dentro de la UE, donde no se paga esta tasa de importación.