ColumnistasTate es un fenómeno mundial. Cuatro veces campeón mundial de ‘kickboxing’. Ídolo en los círculos de la ‘machosfera’ mundial. Sus opiniones controvertidas y su lujoso estilo de vida atraen a millones, sobre todo a hombres jóvenesEscuchar18 de junio 2026, 05:30 a. m.“Empezó a besarme y, de repente, miró al techo y dijo: ‘Estoy pensando si violarte o no’. De la nada, me agarró por el cuello, me empujó contra la cabecera de la cama y me estranguló con mucha fuerza”. Anna afirma que luego la violó. Tras la agresión, Tate le envió mensajes de texto y notas de voz perturbadores sobre la violación y la violencia sexual. “¿Soy una mala persona? Porque cuanto más te disgustaba, más lo disfrutaba yo”, le dijo en una nota de voz, y en un mensaje escribió: “Me encanta violarte”. Leonardo GarnierHa sido profesor e investigador de la Universidad de Costa Rica y de la Universidad Nacional, ministro de Planificación Nacional y Política Económica (1994-1998), ministro de Educación Pública (2006-2014) y asesor especial del secretario general de las Naciones Unidas para la Cumbre por la Transformación de la Educación (2022-2023).En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
Andrew Tate y la masculinidad tóxica que seduce a millones de jóvenes
El éxito de Andrew Tate plantea una pregunta incómoda: ¿por qué tantos jóvenes encuentran inspiración en un discurso que glorifica el control, la humillación y el desprecio hacia las mujeres?









