Durante décadas, Asia ha sido un territorio amable para la Selección Mexicana en las Copas del Mundo. Sin importar la generación, el rival o el contexto, el resultado siempre ha sido el mismo: victoria tricolor.La historia comenzó en México 1986, cuando el equipo dirigido por Bora Milutinovic derrotó 1-0 a Irak en el Estadio Azteca gracias a un gol de Fernando Quirarte. Aquel triunfo ayudó a encaminar una de las mejores actuaciones mundialistas del Tri.Doce años después, en Francia 1998, apareció Corea del Sur en el camino. México remontó para imponerse 3-1 con anotaciones de Ricardo Peláez y un doblete de Luis Hernández, en uno de los partidos más recordados de aquella generación.La tendencia continuó en Alemania 2006. Irán tomó ventaja, pero el conjunto de Ricardo La Volpe reaccionó para ganar 3-1 con goles de Omar Bravo y Zinha.La cuarta victoria llegó en Rusia 2018. Después del histórico triunfo sobre Alemania, México confirmó su buen momento al vencer 2-1 a Corea del Sur con anotaciones de Carlos Vela y Javier Hernández.La más reciente fue en Qatar 2022. Aunque el torneo terminó con una dolorosa eliminación en fase de grupos, el equipo mexicano cerró su participación con victoria de 2-1 sobre Arabia Saudita.Cinco partidos. Cinco triunfos. Quince puntos de quince posibles. Ninguna otra confederación ha sufrido tanto la efectividad mexicana en los Mundiales como Asia.Ahora, Corea del Sur vuelve a aparecer en el horizonte, con la posibilidad de convertirse en la sexta víctima asiática de la Selección Mexicana en una Copa del Mundo.El Azteca, una fortaleza mundialistaPero la historia de este encuentro también tiene otro componente especial. México dejará por primera vez el Estadio Azteca para disputar un partido de fase de grupos en un Mundial organizado en casa.Tanto en 1970 como en 1986, los seis encuentros de primera ronda se jugaron en el Coloso de Santa Úrsula. Y en ninguno de esos torneos el Tri conoció la derrota.En México 1970, el equipo empató 0-0 con la Unión Soviética, goleó 4-0 a El Salvador y venció 1-0 a Bélgica para avanzar a los cuartos de final.Dieciséis años más tarde, en México 1986, la historia se repitió. México derrotó 2-1 a Bélgica, empató 1-1 con Paraguay y cerró la fase de grupos con el triunfo 1-0 sobre Irak.El balance es contundente: seis partidos de fase de grupos disputados en el Estadio Azteca, cuatro victorias, dos empates y ninguna derrota.Por eso, el choque ante Corea del Sur representa una doble oportunidad. Por un lado, mantener intacta la marca perfecta frente a rivales asiáticos. Por otro, demostrar que la fortaleza histórica del Tri en los Mundiales organizados en territorio mexicano no depende únicamente del Azteca.La historia dice que Asia ha sido un rival favorable. El reto para el equipo de Javier Aguirre es comprobar que esa tradición puede sobrevivir lejos del estadio donde se construyó buena parte de la leyenda mundialista de México.
Asia nunca pudo con México; el Tri llega a Guadalajara por primera vez en fase de Grupos
Durante décadas, Asia ha sido un territorio amable para la Selección Mexicana en las Copas del Mundo. Sin importar la generación, el rival o el contexto, el res













