Editorial Expansi�nActualizado 18
JUN.
2026 - 12:39El presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, durante la �ltima sesi�n de control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados.Marta Fern�ndezEuropa PressUna vez despejado el horizonte b�lico, la mayor fuente de incertidumbre es un Gobierno sin apoyos.S�nchez recurri� de nuevo ayer al argumento de que el Gobierno est� mejorando "la vida de la gente" para rechazar la petici�n de la oposici�n y de varios grupos que votaron su investidura para que ponga fin a esta legislatura inf�rtil convocando elecciones. Y para reforzarlo, el presidente avanz� que en el �ltimo Consejo de Ministros del mes aprobar� nuevas medidas contra el impacto de la guerra. Un anuncio que se produjo antes de que los ministros encargados de sondear a los sectores y colectivos afectados completaran la ronda de contactos mantenida en las �ltimas semanas. Lo cual da la medida de la improvisaci�n para desviar el foco de la opini�n p�blica del v�a crucis judicial que afronta el PSOE. S�nchez verbaliz� el anuncio de nuevas ayudas en su r�plica al l�der del PP, Alberto N��ez Feij�o, en la que una vez m�s no contest� a ninguna de las preguntas planteadas por �ste sobre los casos de presunta corrupci�n que afectan a su c�rculo personal y pol�tico. Precisamente ayer, Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, expresidente del Gobierno y negociador designado por S�nchez con el pr�fugo Puigdemont, estuvo declarando en la Audiencia Nacional por su presunta intermediaci�n en el rescate con fondos p�blicos de la aerol�nea Plus Ultra y el origen de las joyas halladas por la Guardia Civil en la oficina profesional costeada por el PSOE durante su registro para buscar pruebas de las conductas bajo investigaci�n. Las difusas e insuficientes explicaciones que dio al juez Jos� Luis Calama, descargando las responsabilidades por la gesti�n de los "encargos profesionales" de la trama investigada en su secretaria, a la que el sumario se�ala como "pieza operativa esencial dentro de la red organizada", desmontan la defensa cerrada que han hecho tanto el Ejecutivo como el propio S�nchez de la honestidad del exdirigente socialista. Esta maniobra de distracci�n es complementaria al inicio del tr�mite de los Presupuestos de 2027 pese a no haber podido aprobar los de 2024, los de 2025 y los de 2026, con la que se pretende dar apariencia de normalidad legislativa. La realidad hoy es que PSOE y Sumar no son capaces de sacar adelante ninguna de las iniciativas que llevan al Congreso porque, como le recordaron a S�nchez sus aliados del PNV, hace tiempo que ha perdido la mayor�a parlamentaria. Despejado el horizonte b�lico en el golfo P�rsico, la mayor fuente de incertidumbre para la econom�a espa�ola es un presidente sin apoyos y encastillado en la Moncloa.Opini�nEditorialPedro S�nchezeconom�aPol�ticaAlberto N��ez Feij�o











