Como si hubieran escuchado el pistoletazo de salida solo audible para los grandes goleadores, los romperredes del Mundial se han puesto las pilas casi a la vez. Después de los tres goles de Messi y de sendos dobletes de Mbappé y Haaland, Harry Kane no quiso ser menos y se unió a la fiesta. Es el líder de Inglaterra y, como tal, la condujo al triunfo sudado ante la siempre complicada Croacia.El capitán inglés dejó huella por la vía rápida con dos goles que le permitieron igualar los 10 que marcó Lineker en los Mundiales. Pudieron ser tres o cuatro porque Croacia sufrió mucho en defensa. Por si acaso, también se presentaron Bellingham que hizo el tercero nada más empezar la segunda mitad, un gol psicológico, y Rashford, que se reivindicó tras ser suplente.Falló un cabezazo claroTuchel apostó por Gordon de inicio pero el nuevo fichaje del Barcelona estuvo muy apagadoA Tuchel se le podrán criticar algunas cosas pero no se puede decir que no sea un técnico con personalidad. Con media Inglaterra aún hablando de que dejó en casa a Foden y Palmer, el alemán también se cargó del once a Saka y Rashford. En su lugar, eligió a Madueke por la derecha y a Gordon por la izquierda.Si Madueke estuvo participativo y provocó un penalti, el nuevo fichaje del Barça hizo muchos kilómetros pero en balde pues tuvo poquísima incidencia. Apenas tocó 9 veces la pelota y no salió con éxito de los dos regates que intentó en la primera parte.Modric apenas intervinoLos croatas empataron dos veces en la primera mitad gracias a Baturina y a MusaLos dos primeros goles de Inglaterra fueron dos errores monumentales de Croacia. En el primero, el veterano Modric cometió un penalti infantil. El capitán estuvo torpe al chutar la pierna de Madueke que se le había adelantado. Kane falló a la primera porque Livakovic la paró la pena máxima. El VAR ordenó repetir porque el exportero del Girona se había adelantado. A la segunda, el delantero del Bayern no perdonó. En el segundo tanto, incomprensiblemente los croatas dejaron sin marcaje a Kane a un córner que botó Declan Rice, que evidentemente le puso la pelota en la cabeza al 9.Entre medio Croacia había empatado con un gran disparo de Baturina, el mediapunta del Como y uno de los llamados a liderar el relevo generacional en los balcánicos. Y cuando ya se vislumbraba el descanso, otro de la gran generación, Perisic, se inventó una genial asistencia de cabeza para que Musa fusilase a Pickford.No duró mucho el empate tras el paso por el vestuario porque Inglaterra salió con ganas de sentenciar. Porque además del gol de Bellingham, tras una cabalgada desde la derecha que culminó con un disparo cruzado, en diez minutos los pross tuvieron cuatro ocasiones más. La más clara fue otro córner en el que ni O’Reilly ni Gordon –éste con Livakovic en el suelo– acertaron.Los cambios de Tuchel funcionaron y Rashford, en ese papel que ya se vio en el Barça de necesitar poco para poner su nombre en el marcador, sentenció.Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour