El cáncer de riñón suele detectarse de manera incidental ya que puede crecer durante años sin síntomas claros lo que dificulta el diagnóstico temprano

(Imagen Ilustrativa Infobae)El cáncer de riñón causa más de 2.300 muertes al año en Argentina y suele detectarse de manera incidental, sin síntomas iniciales claros, lo que lo convierte en uno de los tumores más desafiantes para la medicina moderna. En el Día Mundial del Cáncer de Riñón, que se conmemora este jueves 18 de junio, las estadísticas sanitarias estiman que en el país aparecen 4.908 nuevos casos anuales, con una prevalencia marcada entre varones: casi 7 de cada 10 diagnósticos corresponden a hombres, según datos del Global Cancer Observatory de la Organización Mundial de la Salud. PUBLICIDADEn este contexto, la ciencia avanza con nuevos enfoques terapéuticos y las instituciones médicas insisten en la importancia de la prevención, el control y el acompañamiento del paciente.El cáncer de riñón, en la mayoría de los casos, puede crecer durante años sin provocar síntomas evidentes. A menudo, su hallazgo ocurre por casualidad, a partir de una ecografía, tomografía o estudio abdominal solicitado por otra causa. Esta característica lo distingue de otros tumores, ya que la oportunidad de detectarlo depende en gran medida de la consulta médica, la evaluación de factores de riesgo y la atención ante síntomas que no deben minimizarse.PUBLICIDADLa incidencia de la enfermedad parece estar en aumento, en parte porque el uso más frecuente de técnicas de imagen permite descubrir tumores renales aún pequeños y localizados. Los principales factores de riesgo incluyen tabaquismo obesidad presión arterial alta antecedentes familiares y exposición a agentes carcinógenos