Revisar código es una de las actividades más subestimadas del desarrollo de software.

La mayoría de los equipos la tratan como un trámite, algo que hay que aprobar antes de mergear. El resultado es que los PRs se aprueban con un “LGTM” después de dos minutos de scroll, y los problemas reales pasan de largo.

Una revisión bien hecha no es leer línea por línea buscando typos. Es entender qué intenta hacer ese código, si lo hace de la manera correcta, y si introduce riesgos que no existían antes. Eso requiere un proceso, no un instinto.

Este artículo cubre cómo estructurar ese proceso: qué revisar, en qué orden, qué preguntas hacer, y cómo detectar problemas de seguridad sin ser un experto en ciberseguridad.

Empieza por el contexto, no por el código