El cabello con canas exige una atención particular, intensificándose esa atención durante el verano No solo se ve afectado por el sol y el cloro, que alteran su color, sino también por la deshidratación que conllevan las altas temperaturas. Este tipo de pelo posee características distintivas, tanto en su estructura externa como en la raíz, y la ausencia de melanina lo hace más susceptible a la radiación solar, dado que la melanina es la encargada de proteger contra los rayos ultravioleta.Según Alba Gómez, dermatóloga y tricóloga del Instituto Médico Ricart, "las canas presentan una textura intrínsecamente encrespada y áspera, que puede volverse aún más ingobernable con la humedad característica del verano y los ambientes costeros". La especialista agrega que "la radiación ultravioleta solar penetra en los tallos capilares, oxidando su estructura, especialmente aminoácidos clave como la cistina, metionina y triptófano. Esta oxidación produce radicales libres que a menudo derivan en el indeseado tono amarillento de las canas".La ausencia de melanina impide que las canas se defiendan de los rayos UV, lo que provoca la resequedad de la fibra capilar, su oxidación y, consecuentemente, un cabello más áspero y encrespado. Para lucir unas canas saludables, es fundamental brindarles el tratamiento adecuado, considerando previamente si el cabello es más seco o graso, y su tonalidad específica, ya sea gris ceniza, plateado o blanco brillante.Para un cuidado óptimo durante el verano, Paul Tudor, director del salón David Künzle Fuencarral en Madrid, aconseja: "recomiendo un champú especial de alta nutrición que consiga que los cabellos blancos, habitualmente más frágiles y finos, se perciban más hidratados y nutridos. Asimismo, mascarillas nutritivas y aceites vegetales, especialmente para el acabado, son ideales para lograr un aspecto de cabello sellado y sin encrespamiento. Eso sí, se deben evitar ceras o geles de peinado, ya que estos atraen el polvo y la contaminación".Aunque el cabello canoso modifica su textura, volviéndose más poroso, esto no implica renunciar al estilo. La clave reside en elegir cortes de pelo que realcen su elegancia. Javier Mateo, peluquero, estilista y cofundador de The Lab Beauty Studio, subraya que "las canas requieren movimiento. Un corte con forma y ligereza transforma el gris en algo sofisticado y elegante, por lo que es aconsejable evitar estilos excesivamente rígidos, flequillos muy densos y melenas largas y compactas sin capas".Durante el verano, un desafío adicional para los cabellos blancos más puros es la eliminación de reflejos amarillos y la intensificación de los tonos plateados. Nol García, Education Manager de Goldwell y experta capilar, explica que "la exposición solar, el agua con metales y cal, o la contaminación pueden oxidar la fibra capilar y modificar el color de las canas. Por ello, la estrategia fundamental es neutralizar sin saturar, buscando un matiz que preserve el equilibrio entre la pureza del tono y la naturalidad".Dado que el cabello blanco es más frágil, es recomendable aplicar un protector térmico antes de usar el secador para prevenir la sequedad y resguardarlo de agresiones externas. El estilista Paul Tudor aconseja: "También deberíamos moderar el uso de herramientas térmicas calientes y evitar un cepillado excesivamente enérgico, ya que es preferible peinar las canas suavemente con un peine desenredante una vez secas". La dermatóloga Alba Gómez sugiere medidas específicas para el verano, enfocadas en preservar la integridad de la cutícula y su capa oleosa protectora, creando una barrera robusta contra la humedad y la radiación solar, lo que previene el daño estructural, el tono amarillento y el encrespamiento adicional.Fuente: Telva