Christina Koch se ha convertido en una figura referente para muchas personas del mundo, especialmente para esas niñas y jóvenes que sueñan con hacer algún día lo que ella ha hecho: ha sido la primera mujer en salir de la órbita de la Tierra y también la primera en llegar al entorno lunar, poniendo fin –junto a sus compañeros Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen– a más de medio siglo sin presencia humana en la Luna. Semejante hazaña le acaba de valer un merecido reconocimiento: la astronauta ha sido galardonada este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2026.Como especialista de la misión Artemis II, Koch fue una de los cuatro tripulantes que partieron de la Tierra a bordo de la nave Orion para hacer un viaje alrededor de la Luna. En esos diez días la astronauta de la NASA compartió algunas tareas con sus compañeros, como fotografiar el satélite –especialmente durante la fase de mayor aproximación en la cara oculta–, pero tuvo también un papel fundamental.Durante la misión, el inodoro de la nave Orion sufrió una avería poco después de despegar impulsados por el cohete SLS. Koch, que es ingeniera eléctrica y física, asumió el papel de ‘fontanera espacial’ –dicho por ella misma– y, siguiendo instrucciones remotas del Centro de Control de la NASA, realizó las maniobras técnicas necesarias para solucionar el fallo.En una conversación con NBC News, la ingeniera señaló que la perspectiva desde la nave Orion es muy distinta a la que se observa desde la superficie de la Tierra, destacando cómo el punto de vista en el espacio cambia por completo: “Las partes más oscuras simplemente no están en el lugar correcto. Y algo en ti siente que no es la Luna a la que estoy acostumbrado a ver”.Una carrera marcada por los récordsSi bien probablemente su participación en Artemis II ha sido, al menos de momento, el momento más importante de su carrera, no es la primera vez que Koch completa un hito en el espacio. En 2019, la astronauta protagonizó junto a Jessica Meir el primer paseo espacial realizado íntegramente por mujeres.Nacida en 1979 en una localidad de Míchigan de unos 200.000 habitantes, fue seleccionada como candidata a astronauta en 2013. Durante casi todo 2019 vivió y trabajó 328 días en la Estación Espacial Internacional (ISS), en las expediciones 59, 60 y 61, lo que hizo que actualmente ostente el récord de la mujer que ha permanecido más tiempo de forma continuada en el espacio.Y, si hablamos de momentos históricos, Koch alcanzó varios en Artemis II. Además de ser la primera mujer en una misión lunar, es una de las cuatro personas que más lejos han estado de la Tierra, batiendo el récord del Apollo 13 en 1970: ella y el resto de sus compañeros superaron los 406.700 kilómetros de distancia. En total, en el viaje de ida y vuelta a la Luna, recorrieron 1.118.624 kilómetros.Apenas una de cada ocho personas que ha realizado un vuelo orbital es mujerMás de seis décadas después de que la soviética Valentina Tereshkova se convirtiera, en 1963, en la primera mujer en viajar al espacio, la participación femenina continúa lejos de la paridad. De las 646 personas que habían realizado un vuelo orbital hasta finales de mayo de 2026, 85 eran mujeres, lo que equivale aproximadamente al 13,2 %.Este recuento excluye los vuelos suborbitales, pero incorpora a algunos participantes de misiones orbitales privadas. Si se dejan fuera los turistas y pasajeros puramente comerciales, no existe un censo internacional único, ya que las diferentes bases de datos no siempre clasifican del mismo modo a investigadores, especialistas de misión o astronautas privados. La conclusión, en cualquier caso, apenas cambia: las mujeres representan alrededor de una de cada ocho personas que han viajado profesionalmente al espacio.El desequilibrio ha vuelto a situarse en el centro del debate después del anuncio de la tripulación de Artemis III, en la que todo son hombres. La misión, prevista para 2027, realizará pruebas de encuentro y acoplamiento con los módulos lunares comerciales en la órbita terrestre, como preparación para futuros viajes que sí llevarán de nuevo seres humanos a la superficie de la Luna.Sin embargo, también son astronautas profesionales las personas seleccionadas por una agencia espacial que han completado su formación o se encuentran todavía en la fase de preparación, aunque no hayan recibido una misión. Con este criterio, las mujeres representan actualmente alrededor del 25 por ciento. Entre ellas se encuentraLas cifras muestran que la presencia de mujeres ha crecido de forma notable en las promociones recientes, algo sobre lo que ellas suelen insistir en su discurso, reclamando que si no hay referentes difícilmente las niñas y jóvenes de hoy querrán seguir estos pasos. La española Sara García, astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea (ESA), lo decía así en una entrevista para 20bits: “Es muy difícil soñar con convertirte en algo que no sabes que existe”.Tras su exitoso amerizaje en el océano Pacífico, los astronautas de Artemis II pudieron pasar unos días con sus seres queridos. Después, en una rueda de prensa, Koch habló del impacto que había tenido para ella descubrir que la misión había emocionado a personas muy distintas entre sí, más allá de identidades o fronteras. Contó que su marido, durante una videollamada, le dijo que realmente estaban marcando una diferencia. Y que al escucharlo se le llenaron los ojos de lágrimas. “Eso es todo lo que siempre quisimos”, dijo.
Así es Christina Koch, la astronauta que ha hecho historia en la Luna y que hoy recibe el Princesa de Asturias
Christina Koch ha construido una carrera marcada por los récords y por la ruptura de barreras en un ámbito todavía dominado por hombres. Primera mujer en viajar alrededor de la Luna y protagonista del primer paseo espacial íntegramente femenino, la astronauta de la NASA ha convertido cada hito de su trayectoria en una grieta más en el techo de cristal de la exploración espacial.












