Londres (EFE).- La princesa Catalina de Gales asistió este miércoles, junto a su esposo, el heredero británico Guillermo, a las carreras de caballos de Ascot, uno de los eventos más señalados de la alta sociedad británica, después de tres años de ausencia a causa de su diagnóstico de cáncer.
Los príncipes de Gales fueron los grandes protagonistas del segundo día de carreras en Ascot, (afueras de Londres) y robaron todas las miradas con su triunfante llegada, a bordo de un carruaje tirado por caballos, en la tradicional procesión real.
Catalina llegó a la cita en el hipódromo de Ascot ataviada con un vibrante vestido amarillo de la firma Roksanda, a juego con una pamela de Jane Taylor del mismo color y unos pendientes que pertenecían a la fallecida reina Isabel II.
Por su parte, Guillermo, más clásico, optó por un traje negro de chaqueta con un sombrero de copa, una corbata azul y una flor en la solapa también de color amarillo, a juego con su mujer.
Los príncipes de Gales disfrutaron de las carreras de caballos desde el palco real, acompañados de otros miembros de la familia real y personalidades británicas, e incluso entregaron los trofeos durante la jornada.













