Este sábado, la familia real británica ha vuelto a reunirse para celebrar el Trooping the Colour, la parada militar que marca el cumpleaños oficial del rey. Entre todos los asistentes, Kate Middleton ha vuelto a convertirse en el centro de atención, reafirmando el interés que despierta dentro y fuera del Reino Unido. La princesa de Gales, considerada desde hace años la figura más admirada de la Corona, ha aparecido sonriente y muy cercana, conquistando de nuevo al público que ha abarrotado las calles de Londres entre vítores y aplausos. Pese a que a Carlos III cumple años en noviembre, el Trooping the Colour se celebra en junio para aprovechar las mejores condiciones meteorológicas. Sin embargo, el tiempo no siempre acompaña y en 2024 la lluvia hizo acto de presencia en una jornada esperada por los británicos. Aquel año estaba marcado por la reaparición pública tanto de Kate Middleton como del monarca, ambos centrados en su recuperación tras los problemas de salud que habían comunicado meses antes. Y, como era de esperar, la princesa de Gales volvió a convertirse en la gran protagonista del desfile, recibiendo una gran ovación por parte de los ciudadanos. Kate Middleton con el príncipe Louis. (Reuters) Una cariño similar al que ha recibido este año. Para este día tan especial en el calendario británico, Kate Middleton ha apostado por un vestido firmado por Catherine Walker, una de las diseñadoras más ligadas históricamente a la familia real británica. El diseño destaca por su silueta estructurada y favorecedora, con hombros marcados, cintura definida y una falda midi con movimiento. Además, el ribete en contraste recorre las solapas y el frontal aportando un aire mucho más sofisticado y arquitectónico al conjunto. Los príncipes de Gales junto a sus tres hijos en el Trooping the Colour. (Reuters) La princesa de Gales ha completado el estilismo con un sombrero de Philip Treacy y el broche de los Guardias Irlandeses, uno de los detalles más simbólicos de la jornada. En cuanto al beauty look, Kate Middleton ha vuelto a apostar por una imagen clásica. La esposa del príncipe Guillermo ha abogado por recogerse el cabello en un moño bajo para dejar todo el protagonismo al tocado. El maquillaje, muy natural y luminoso, ha seguido la línea habitual de la royal. Un estilismo refinado y discreto que encaja, a la perfección, con la estética pulida y ceremonial del conjunto. Kate Middleton y el príncipe Guillermo. (Gtres) Este año, el buen tiempo sí ha acompañado y la familia real ha podido recorrer, sin contratiempos, The Mall. Durante el trayecto, se les ha visto muy sonrientes, relajados y atentos con las miles de personas que llevaban horas esperando para verles. La actitud cercana y la complicidad que han mostrado reflejan la estabilidad y tranquilidad que parecen haber recuperado después de atravesar una etapa complicada. Además, el cariño recibido por parte del público demuestra que, pese a las polémicas que rodean a la Corona —como los escándalos del expríncipe Andrés—, la monarquía continúa despertando un gran apoyo popular. Este sábado, la familia real británica ha vuelto a reunirse para celebrar el Trooping the Colour, la parada militar que marca el cumpleaños oficial del rey. Entre todos los asistentes, Kate Middleton ha vuelto a convertirse en el centro de atención, reafirmando el interés que despierta dentro y fuera del Reino Unido. La princesa de Gales, considerada desde hace años la figura más admirada de la Corona, ha aparecido sonriente y muy cercana, conquistando de nuevo al público que ha abarrotado las calles de Londres entre vítores y aplausos.