Hay un lujo que solo los elegidos pueden darse: aprovechar un hito para marcar otro... U otros, en rigor, ya que no fue solo uno, sino varios los récords que derribó Lionel Messi con su notable presentación en el debut de Argentina en el Mundial, frente a Argelia, en Kansas.A los 38 años, en su ducentésimo partido por la Albiceleste, La Pulga dio una clase magistral de fútbol, de contundencia y, sobre todo, de vigencia. Tardó poco en disipar las dudas que existían respecto de la condición en que llegaba al evento planetario, después de la lesión muscular que había sufrido jugando por el Inter Miami. El astro transandino anuncia su mejor versión. Y eso ya es demasiado.El hat-trick que consignó ante los africanos lo transforma en una pieza de culto en la historia de los Mundiales. El rosarino llega a los 16 tantos en el máximo torneo de selecciones, con los que iguala al alemán Miroslav Klose. Ambos superan por uno al brasileño Ronaldo. Con uno menos en la tabla aparecen el alemán Gerd Müller y el único candidato vigente a amagar las marcas del argentino: Kylian Mbappé. El francés ya suma 14 conquistas y, por sus 27 años, tiene este torneo y, al menos, un par más para agrandar su legado.Ya el segundo gol le confería una consideración especial. MisterChip, estadístico español, reparaba en un antecedente específico: el capitán del equipo de Lionel Scaloni se convertía en el jugador más longevo en conseguirlo, con 38 años y 357 días. Atrás quedaba el camerunés Roger Milla, quien lo logró en Italia 90, cuando tenía 38 años y 34 días. Más atrás aparecían Olivier Giroud (36 años y 53 días, en la final de Qatar 2022) y el propio Messi (35 y 177 días, en la misma definición).El triplete le sirvió, además, para derribar otro registro: el del soviético Oleg Salenko, quien le marcó cinco goles a Camerún en Italia 90 y se convirtió en el jugador de mayor productividad ante combinados africanos. Messi ya tiene seis, repartidos en todas sus presencias en el torneo.Hay más. El primer tanto que consiguió ante los argelinos le permitió situarse, junto con Cristiano Ronaldo, como los únicos jugadores que han marcado en cinco ediciones distintas del certamen. CR7 lo logró en 2006, 2010, 2014, 2018 y 2022. El transandino, quien no marcó en Sudáfrica, lo logró en 2006, 2014, 2018, 2022 y 2026.Además, Messi estableció la máxima distancia entre el primer y el último gol en la historia mundialista: exactamente 20 años, entre el 16 de junio de 2006, ante Serbia, y el 16 de junio de 2026 frente a Argelia. Otro registro habla de la multiplicidad de recursos que emplea, en virtud de sus infinitas virtudes técnicas: igualó al brasileño Roberto Rivelino como los únicos que han anotado cinco tantos desde fuera del área.Uno más. Messi es el único jugador en los Mundiales que tiene como víctimas a 11 selecciones: Serbia, México, Nigeria, Bosnia, Irán, Croacia, Australia, Holanda, Francia, Arabia Saudí y Argelia.Además, superó a Pelé, una referencia obligatoria a la hora de disputar el cetro del más grande de la historia, en una marca: suma participación en 22 goles en Mundiales contra 21 del brasileño. La cifra se deduce de la suma entre anotaciones y asistencias.El enorme elogio de Ronaldo y las lágrimas de MessiLa obra de Messi es de tal magnitud que hasta Ronaldo se rindió a sus pies. “Es el mejor jugador de todos los tiempos”, sentenció el brasileño. “Los récords están hechos para ser rotos y la persona que lo rompe no sorprende a ningún aficionado al fútbol en el mundo. Además, Argentina es la actual campeona reinante de la competición”, complementó a Mundo Deportivo.El Fenómeno se deshizo en elogios. “Cada vez que Messi pisa el césped, lo demás se vuelve histórico y elegante. Es hora de que el mundo deje de esconderse y acepte el hecho de que es el mejor jugador de todos los tiempos. Sigue rindiendo cada temporada y en la Copa del Mundo, sin embargo, aún hay dudas sobre él. Es una noche inolvidable e histórica que pasará a los libros de historia para siempre”, añadió.Ronaldo, en el Mundial (Xinhua/Li Ming). Li Ming No fue el único. “Messi es un loco”, posteó Erling Haaland, uno de los candidatos a discutirle figuración. Marcelo Gallardo, quien estaba como comentarista, no puedo evitar sumarse al festejo y, luego, a la admiración. “Yo creo que ya no hay palabras para describirlo. Es emocionante. Es un jugador increíble más allá de lo que representa. En cada oportunidad que tiene de demostrar la valía de la representación. Hoy nuevamente nos sorprende. Toda esa capacidad, toda ese hambre de seguir por más. La verdad es muy admirable”, graficó el técnico más importante en la historia de River Plate.Messi terminó el partido entre lágrimas. No por la emoción derivada de lo que había conseguido, sino por una situación personal: la enfermedad de su padre, Jorge. Al margen del vínculo personal, los une una fuerte influencia en su carrera. El progenitor ejerce como representante del zurdo.“Es por una cuestión totalmente ajena a lo deportivo, pasé unos días difíciles, complicados”, declaró el astro, sin especificar detalles. “Estoy agradecido a toda la delegación, como siempre, al lado mío”, afirmó.La prensa argentina tardó poco en revelar la causa: sostuvo que Jorge Messi atraviesa una grave enfermedad y que su condición había empeorado en los últimos días.
Supera a Pelé, iguala a Klose y bate siete récords: zoom al partido de Messi en el Mundial 2026 que queda en la historia - La Tercera
El transandino debuta a lo grande en la máxima cita del balompié. Le anota un hat-trick a Argelia y suma más antecedentes a su favor en la discusión por el cetro de mejor futbolista de todos los tiempos. La Pulga confirma su vigencia, pero, sobre todo, su condición de jugador legendario.










