Lionel Messi grabó una vez más su nombre en las páginas doradas del fútbol al concretar un debut de ensueño en el Mundial 2026, donde alcanzó la histórica cifra de 16 goles en las Copas del Mundo, igualando al alemán Miroslav Klose. La hazaña lograda por la “Pulga” agiganta su figura en una edad (38 años) donde la mayoría de los futbolistas ya están retirados. Mientras Klose cerró su cuenta a los 36 años levantando la copa en el Maracaná en Brasil 2014, Messi rompe la lógica del tiempo manteniéndose como la pieza central de un equipo que lucha por defender su corona. Tras el último partido en el Kansas City Stadium, el capitán de la Selección Argentina compartió sus sensaciones sobre la victoria ante Argelia. “Iba a ser complicado, son dinámicos, con buenos jugadores (Argelia), pero estuvimos bien sin la pelota. Nos costó un poco el primer tiempo. Siempre los primeros partidos son difíciles. En el Mundial se está viendo que nadie regala nada. Todos los partidos van a ser igualados e intensos. Es muy parejo todo”, dijo el ‘10’ argentino. Preocupación Más allá de los goles y los récords alcanzados, no todo es felicidad. Tras marcar el 1-0 ante los africanos, las lágrimas del delantero sorprendieron a propios y extraños. Messi contó que atraviesa un momento muy complicado, el cual estaría vinculado con la salud de su padre. “Es por una cuestión totalmente ajena a lo deportivo. Pasé unos días difíciles, complicados. Estoy agradecido a toda la delegación, como siempre, porque estuvieron siempre al lado mío, dándome mucha fuerza para que esté bien”, indicó.