El G-7 y sus países asociados, que son las mayores potencias democráticas, han terminado su cumbre de Évian-les-Bains (Francia) con una reunión muy significativa, dedicada a la inteligencia artificial (IA). Poco después hicieron pública una declaración unánime exhortando a la protección de los menores de edad en el ciberespacio y anunciando que serán muy vigilantes para velar por el uso correcto de la potente IA.En su conferencia de prensa final, Emmanuel Macron, el anfitrión, destacó el éxito del encuentro, “momento de unidad y de auténtica cooperación”, en el que se logró visualizar la unidad occidental y dejar atrás, al menos de momento, las profundas diferencias de los últimos meses entre Estados Unidos y sus aliados. También Donald Trump consideró que fue “una de las cumbres más exitosas”, aunque obviamente se atribuyó a él mismo gran parte del mérito, por el anuncio del acuerdo con Irán.La cita en la localidad termal a orillas del lago Lemán produjo nueve declaraciones, muy extensas y detalladas, sobre una variedad de temas, desde los desequilibrios económicos o la ayuda al desarrollo a la lucha contra el ébola y el cáncer, la coordinación en el aprovisionamiento de minerales estratégicos y el combate al narcotráfico y el tráfico de migrantes, amén de documentos sobre las principales crisis geopolíticas, la de Ucrania y la de Oriente Medio.El texto sobre el ciberespacio y la IA fue respaldado también por Brasil, Egipto, India, Kenia y Corea del Sur, las naciones asociadas a los miembros titulares del G-7 (EE.UU., Canadá, Japón, Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia). En este documento se reconoce que las tecnologías digitales pueden desempeñar un papel muy positivo para los niños y jóvenes, favoreciendo el aprendizaje, promoviendo su creatividad y sus relaciones sociales, pero al mismo tiempo pueden comportar riesgos de exponerse a contenidos ilegales o inapropiados que dañen su salud mental y su bienestar.“Apelamos a la totalidad de los Estados, a los proveedores de los servicios digitales y a las autoridades públicas responsables a colocar en primer lugar las prioridades de la salud física y mental, de la vida privada y de la seguridad en línea de los niños y los jóvenes”, afirma el compromiso de los G-7. Según estos países, es más necesario que nunca “desarrollar el espíritu crítico de los niños y los jóvenes para que interactúen en el ciberespacio de manera responsable”. “Es importante ayudar a los niños y los jóvenes a distinguir fácilmente los contenidos auténticos de los contenidos sintéticos y a determinar su procedencia”, se afirma, y se añade el propósito de “prevenir” la exposición al extremismo violento y el terrorismo.La declaración llegó después de un almuerzo de trabajo con algunos de los principales empresarios mundiales que desarrollan la IA. En la comida participaron, entre otros, los estadounidenses Sam Altman, de OpenAI, Demis Hassabis (Google), Dario Amodei (Anthropic) y Alexander Wang (Meta), así como el francés Arthur Mensch (Mistral AI), el indio Vivek Raghavan (Sarvam AI) o el alemán Robin Rombach (Black Forest Labs).En su turno ante los periodistas, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, admitió que “la IA tiene un impacto enorme en el presente, en el futuro y yo diría que para nuestras democracias”. Macron empleó términos parecidos. El presidente francés ensalzó las virtudes potenciales de este tecnología pero añadió que “nadie, ni los líderes ni los responsables económicos, pueden ignorar el impacto sobre nuestras democracias, nuestras sociedades, y por eso se impone la necesidad de una regulación”. Sobre la reciente decisión de Washington de prohibir el uso para extranjeros de un nuevo motor de IA de Anthropic, el titular del Elíseo consideró “una buena cosa” la “toma de conciencia” de que la IA puede ser peligrosa, pero lo malo está en “la reacción estrictamente nacionalista”. De nuevo pidió cooperación internacional en la materia.En términos globales, el nuevo consenso sobre Ucrania es uno de los resultados principales de la cumbre. Macron habló de un “momento Évian” y un “profundo cambio de enfoque”, gracias a que Trump también se ha convencido de la dinámica en curso, que parece favorable a Ucrania. “Ucrania avanza, resiste, y Rusia recula”, dijo el presidente francés. Los aliados se fueron satisfechos de que Estados Unidos se plantee recuperar las sanciones a Rusia y prohiba la compra de su petróleo, y de que acepte el envío a Kyiv de más misiles, armas antiaéreas y la producción en Ucrania de armamento bajo licencia, probablemente los sistemas antimisiles Patriot que reclama Volodímir Zelenski. En referencia a Trump, Meloni se congratuló del “óptimo clima” y de que en Évian-les Bains se materializara “una convergencia que no está siempre descontada” y “una voluntad de trabajar juntos que no está siempre descontada”.El presidente estadounidense, que el año que viene será el anfitrión de la cumbre, no protagonizó ninguna salida de tono muy evidente, a excepción de su gran retraso en la sesión de la mañana, que justificó, bromeando, porque “yo soy el jefe”. En su rueda de prensa realizó uno de sus interminables monólogos autolaudatorios. Volvió sobre el memorándum para la paz con Irán, que se firmará el viernes cerca de Lucerna, y esquivó las preguntas que cuestionaban la solidez del acuerdo y la necesidad de una guerra para los resultados conseguidos. El presidente norteamericano puso énfasis en la subida de los mercados bursátiles y la caída del precio del crudo. Ante los periodistas repitió varias veces que si los líderes iraníes se empeñan en incumplir los acuerdos y buscar el arma nuclear, “les lloverán las bombas sobre la cabeza”.El pragmático canciller alemán, Friedrich Merz, cuyo país depende enormemente de las exportaciones, se distinguió por mencionar como uno de los grandes problemas pendientes la infravaloración de la divisa china, el yuan. “Afrontamos una economía con una divisa infravalorada en una magnitud de entre un 25 y un 30% con respecto a otros espacios económicos”, dijo, lo que causa “una desventaja masiva” de la que hace falta hablar.Por último, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se felicitó de que Estados Unidos no pierda interés por la región Asia-Pacífico, especialmente por China. De hecho, en una de las declaraciones de la cumbre, se pide el respeto del statu quo y no su modificación por la fuerza, y se menciona Taiwán y el mar de la China meridional.Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)