La Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) condenó por unanimidad al exdiputado federal Eduardo Bolsonaro (PL-SP) a cuatro años y dos meses de prisión en régimen inicialmente semiabierto por el delito de coacción durante un proceso judicial. La condena deriva de su actuación en Estados Unidos para intimidar al Poder Judicial brasileño e impedir el análisis de la trama golpista.Con la condena, el hijo del expresidente pasa a ser considerado "ficha sucia" y quedará impedido de disputar elecciones por hasta ocho años. También deberá pagar una multa de unos R$ 150 mil (US$ 30 mil) y perderá el cargo de escribano de la Policía Federal. La decisión todavía puede ser recurrida.

El relator, el magistrado Alexandre de Moraes, afirmó que "no es función de un diputado federal brasileño hacer lobby en el exterior contra su propio país" y que la actuación del exparlamentario "no amedrentó a esta corte". Moraes rechazó todos los argumentos preliminares de la Defensoría Pública de la Unión (DPU), incluida la crítica a la notificación por edicto.

En una nota, Eduardo criticó al ministro y afirmó que el juicio tiene "un único" objetivo: "sacar mi nombre de las elecciones". La Defensoría argumentó que Moraes sería víctima directa de las acciones atribuidas al acusado y no podría juzgar el caso.