Steven Spielberg lo volvió a hacer. Aunque la crítica tuvo opiniones divinidades sobre su nueva película, El día de la revelación arrasó en taquilla. Solo en su primer fin de semana en cartelera, el largometraje de ciencia ficción recaudó 44 millones de dólares en Estados Unidos y entre 56 y 57 millones en el mercado internacional.

El éxito que tuvo el filme en cines no solo es una buena noticia para el cineasta, que llevaba sin estrenar nada en la gran pantalla desde Los Fabelman (2022), sino también para Hollywood. Es una especie de mensaje que deja entrever que todavía se puede apostar por el cine de ideas originales, sin recurrir a superhéroes, franquicias y secuelas.

Para Spielberg, es casi una obligación que los creadores de esta industria deberían imponerse a sí mismos. “Si solo creamos propiedades intelectuales conocidas y de marcas reconocidas, nos quedaremos sin ideas”, dijo el cineasta durante la presentación de su nueva película en en CinemaCon.

Una propuesta única

El director y guionista estadounidense insistió en la necesidad de que los estudios de cine como Universal inviertan en ideas nuevas en lugar de los spin-offs que están copando las carteleras. “No hay nada más importante que ofrecer al público historias visuales, y estas pueden presentarse en cualquier formato, pero necesitamos contar historias más originales”.