Durante el mes de junio, muchos trabajadores cobran la conocida como paga extra de verano, una cantidad que corresponde al sueldo y, que en lugar de estar prorrateada mes a mes, se entrega en un único pago a mediados del mes de junio, por lo general. Esta paga es una buena noticia para los asalariados, pero puede convertirse en una trampa si no se planifica bien, tal y como indican los expertos financieros."El problema no es gastar una parte en vacaciones, cenas o caprichos. El problema es hacerlo sin haber mirado antes si tenemos deudas caras, si el colchón de emergencia está cubierto o si hay un objetivo importante que llevamos meses aplazando", explica Cristina Casillas, experta del comparador financiero HelpMyCash, quien añade que "la paga extra puede desaparecer en dos semanas o puede darnos aire durante meses. La diferencia está en decidir antes de gastar".
Lo realmente necesario
Antes de decidir en qué gastar la paga extra, conviene preguntarse qué necesita ahora mismo nuestra economía. En función de la respuesta, se elabora un plan. "Esta revisión lleva cinco minutos y evita una decisión impulsiva. La paga extra no tiene que resolver todos los problemas financieros, pero sí puede ayudar a tomar mejores decisiones si la ordenas antes de gastarla", explica la experta del comparador.














