El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha rechazado imponer las medidas cautelares solicitadas por la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares para mitigar el riesgo de fuga del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El magistrado no ha acordado ni retirarle el pasaporte y obligarle a comparecer cada 15 días en el juzgado —como solicitaban Anticorrupción, el PP y Ciudadanos— y tampoco ha decretado su ingreso en prisión provisional —como han propuesto Vox, Hazte Oír, Iustitia Europa y Liberum—. En el auto dictado este miércoles al mediodía, el juez razona que Zapatero es una persona de "notoriedad pública" y, por tanto, le sería complicado sustraerse de la justicia. Esta es la decisión que ha tomado el instructor, pese a concluir que las explicaciones dadas por el exdirigente socialista a lo largo de cerca de tres horas no han servido para "desvirtuar los indicios" que obran contra él. En su escrito, Calama destaca que "la adopción de una medida cautelar personal exige un juicio especialmente riguroso, porque supone una restricción anticipada de derechos fundamentales". Para justificar una medida así, prosigue el juez, se requieren "indicios fundamentales de criminalidad", pero también un "riesgo procesal real y acreditado". Este debe ser un riesgo "específico, no una inferencia genérica basada en la gravedad del delito o en la alarma social".En el presente caso, el magistrado de la Audiencia Nacional expresa que el investigado es "una persona de pública notoriedad, circunstancia que dificulta de manera evidente que pueda situarse en una posición de ilocalización o sustraerse discretamente al procedimiento". "Su visibilidad pública y manifiesto arraigo en el territorio, unidos a la ausencia de cualquier indicio de intención evasiva", llevan al juez a concluir que no es necesario imponer ninguna medida cautelar al expresidente. El magistrado tampoco cree que exista un riesgo de "ocultación o destrucción de fuentes de prueba", dado que "los elementos relevantes ya han sido intervenidos y la investigación no depende de actuaciones que el investigado pudiera obstaculizar". Es por ello que Calama ha descartado las propuestas de la Fiscalía y las acusaciones populares, por mucho que aprecie indicios contundentes contra quien fuera presidente del Gobierno de España. En su escrito destaca la importancia de los indicios hallados en los dispositivos incautados al socio de Zapatero, Julio Martínez Martínez, y el resto de implicados a los que la UDEF detuvo a finales del año pasado. Apunta también que se ha logrado trazar "diversas transferencias entre las cuentas" de Zapatero "en relación con fondos procedentes de la ayuda pública concedida por el Gobierno a la mercantil Plus Ultra". Además, el juez destaca la importancia de los mensajes hallados en el teléfono del venezolano Rodolfo Reyes, el exaccionista de Plus Ultra cuyo teléfono incautaron las autoridades policiales estadounidenses. Por último, el juez se refiere a las joyas que la UDEF encontró en el despacho de Zapatero, tasadas en 1,3 millones de euros. En su escrito, Calama explica que "a día de hoy" Zapatero no ha acreditado cuál fue el "origen" de las alhajas ni "su correspondiente liquidación tributaria y aduanera".
El juez rechaza enviar a Zapatero a prisión o retirarle el pasaporte porque su "notoriedad pública" dificulta una posible fuga
La Fiscalía solicitó que se le retirara el pasaporte y le obligaran a comparecer cada quince días en el juzgado, mientras que algunas acusaciones solicitaban su ingreso en prisión.










