Las autoridades de Japón han llevado a cabo redadas en seis de las mayores empresas de helados del país por su presunta colusión para subir el precio de sus productos, lo que ha provocado la indignación de los japoneses, que se enfrentan a un verano muy caluroso.
Miembros de la Comisión de Comercio Justo de Japón (JFTC) llevaron a cabo el martes registros en las sedes centrales de Akagi Nyugyo, Ezaki Glico, Lotte, Meiji, Morinaga Milk Industry y Morinaga & Co ante la sospecha de que han infringido la legislación antimonopolio.
Un responsable de la JFTC ha declarado a The Guardian que la comisión no va a emitir ningún comunicado sobre las redadas, pero las seis empresas han confirmado que están siendo investigadas por la comisión y afirman que están cooperando plenamente.
Se sospecha que estas empresas se han puesto de acuerdo para aprovechar la inflación de los precios de los alimentos con el fin de subir los precios de sus productos por encima del incremento de los costes de las materias primas. Según la agencia de noticias Kyodo y la cadena pública NHK, se acusa a altos directivos de estas empresas de haber celebrado reuniones e intercambiado correos electrónicos durante años para coordinar el momento y la magnitud de las subidas de los precios al por menor de los helados y otros postres congelados.










