Se implantaba una prótesis y se facturaba otra. Continúa la investigación sobre la trama de las prótesis cardiovasculares en el seno del Servicio Murciano de Salud, que dejó un agujero a las arcas regionales de 6,9 millones de euros y que ya cuenta con trece personas investigadas. Según un informe del servicio de inspección de la Consejería de Salud de la Región de Murcia, la Unidad de Aprovisionamiento Integral (UAI) -la central de compras- manipuló el registro del material empleado en los pacientes del Hospital Virgen de la Arrixaca. El documento, adelantado por el diario local La Verdad y que la Unidad de Delincuencia Económica (UDEF) ha facilitado al juez, fue redactado en el año 2024.
En concreto, el informe alertó de “irregularidades” en la adquisición de prótesis no homologadas y con el precio inflado en el servicio de Radiología Vascular Intervencionista del hospital. El Virgen de la Arrixaca utilizó un tapón de embolización no homologado por el SMS, lo que supuso un sobrecoste de 650.140 euros y un “riesgo grave para la salud de los pacientes portadores de un producto que oficialmente no consta como implantado según la instrucción del gerente del Servicio Murciano de Salud”.







