Madrid, (EFE).- El nuevo fiscal de Medio Ambiente, Javier Rufino Rus, ha destacado «el valor simbólico» del caso del hotel El Algarrobico (Almería), que calificó de «un adefesio» y «una verdadera patada a la vista», ya que ha hecho reaccionar a la sociedad contra «los desmanes urbanísticos».
El fiscal de sala coordinador de Medio Ambiente y Urbanismo ha recordado que, aunque el caso continúe sin resolución definitiva, existen garantías del Estado y la comunidad autónoma andaluza para proceder a su demolición.
El problema del hotel de El Algarrobico es «enormemente complejo»; desde el punto de vista jurídico, confluyen distintos procedimientos, distintas licencias concurrentes, distintos procedimientos judiciales…., ha justificado.
Desastre ambiental
Más allá del «desastre ambiental» que ha supuesto este edificio levantado en línea de playa, ha dicho, se trata de un caso que ha permitido «llamar mucho la atención acerca de los desmanes urbanísticos» en España durante algunos años y «se ha reaccionado» a ello.












