La historia de nunca acabar del hotel del Algarrobico, ubicado en pleno parque nacional del Cabo de Gata-Níjar (Almería), sigue alargándose en el tiempo, después de más de dos décadas de travesía judicial y la promesa de todas las Administraciones de que el edificio, antes o después, se va a derribar. Pero el Ayuntamiento de Carboneras, donde se levantó el inmueble, ha vuelto a pisar el freno.El Consistorio ha celebrado este miércoles un pleno extraordinario en el que estaba previsto revisar de oficio para su anulación la licencia de obras concedida en 2003 a Azata del Sol, promotora del hotel, en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) del año 2021. Pero finalmente, se ha decidido posponer el asunto para un pleno posterior a petición del concejal no adscrito Felipe Cayuela, al que han apoyado los ediles del PSOE y otro edil no adscrito, debido, argumentan, a la "complejidad jurídica, urbanística, patrimonial y económica" del expediente.Cabe recordar que la Junta de Andalucía estaba precisamente a la espera de que se anulara la licencia para convocar la comisión mixta bilateral con el Gobierno central para abordar la demolición del edificio, de 20 plantas y más de 400 habitaciones, y la restauración del paraje en el que se ubica, en virtud de los compromisos adquiridos entre ambas Administraciones en 2011. El Ejecutivo andaluz siempre ha apostado por la anulación de la licencia para el posterior derribo del edificio, mientras que el Estado inició en paralelo en febrero de 2025 un proceso de expropiación del hotel, que está paralizado al haberlo recurrido la promotora, al que siempre se ha opuesto la Junta. La exvicepresidenta del Gobierno y ahora líder del PSOE-A, María Jesús Montero, anunció entonces que el inmueble se demolería en un plazo de cinco meses, que se cumplieron en julio del año pasado, con el edificio aún en pie a día de hoy.La sesión plenaria de este miércoles llegaba después del dictamen favorable del Consejo Consultivo de Andalucía (CCA), que advirtió de la nulidad del permiso al otorgarse sobre suelos de especial protección del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar y sobre la zona de servidumbre, a menos de 100 metros de la línea de costa.El PSOE expedienta a sus edilesLas reacciones a lo ocurrido en el Consistorio de Carboneras no se han hecho esperar. Su alcalde, Salvador Hernández (Cs), ha lamentado el retraso, toda vez que "lo que procedía hoy era anular la licencia y no ir más allá". Además, ha rechazado algunos de los argumentos de Cayuela en relación al impacto económico de la decisión, toda vez que la anulación puede conllevar el pago de una indemnización a la promotora. El primer edil ha señalado que ya estaba prevista la elaboración de informes sobre este asunto una vez anulada la licencia. El edil no adscrito, en cambio, insiste en saber cuál va a ser el coste antes de acordar "un cheque en blanco". La portavoz en funciones de la Junta, Carolina España, ha asegurado que el Ejecutivo andaluz "sigue defendiendo" la anulación de la licencia y ha mostrado su sorpresa por lo ocurrido este miércoles. "Qué paradoja que haya sido el propio PSOE el que haya bloqueado el acuerdo para dar cumplimiento a la sentencia del TSJA y el CCA", ha señalado. Y ha anunciado que el gabinete jurídico de la Junta "va a instar para que supletoriamente sea el TSJA quien decrete la anulación de la licencia en vez del Ayuntamiento". Además, convocará en los próximos días la comisión mixta para "exigir explicaciones, soluciones y responsabilidades" al Gobierno. "¿Qué tiene que esconder el PSOE-A, por qué esa actitud?", se ha cuestionado España. Por su parte, el PSOE de Almería ha anunciado que abrirá expedientes a sus cinco concejales en el Ayuntamiento por posponer la anulación de la licencia, paso que el partido considera necesario para el derribo del hotel. "No se han respetado las directrices que desde los órganos del partido se le habían facilitado", han señalado desde la federación almeriense, que inciden en que la demolición del hotel "no admite ni una sola demora más". También se ha pronunciado al respecto la portavoz adjunta del PSOE andaluz, María Márquez, que ha asegurado que su partido "lo tiene claro". El Algarrobico, ha dicho "se tira sí o sí". La onubense ha resaltado que Montero ha expresado "con contundencia" que el hotel ilegal de Carboneras es "una barbaridad medioambiental", por lo que su grupo respalda el "inmediato cumplimiento" de las sentencias judiciales y que se anule la licencia de obras como "paso previo" a la demolición del edificio. Argumento, cabe recordar, que siempre ha defendido la Junta y que hasta no mucho rechazaba el PSOE, que apostaba por la expropiación.Desde Adelante Andalucía, han pedido al PP y al PSOE que saquen este "atentado medioambiental" de la "peleíta corta" porque el asunto, ha dicho su portavoz, José Ignacio García, "hay que corregirlo, aunque sea con décadas de retraso". Mientras, el portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha lamentado que esta "pesadilla" no acabe por la "irresponsabilidad institucional" vivida en el Ayuntamiento de Carboneras.