"El futuro llegó, hace rato", anticipaba hacia varias décadas la canción Todo un Palo de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Y cuánta verdad, aunque ese futuro tarde en llegar por estas latitudes.Parte de ese futuro ya instalado en el mercado automotor tiene que ver con el desarrollo de la conducción inteligente, autónoma; esa que permite llevarte de un punto a otro sin siquiera tocar el volante o los pedales.Esta tecnología, que hizo famosa Tesla con el Autopilot, ahora tiene otro protagonista: el gigante chino BYD, que acaba de presentar la evolución del "Ojo de Dios" (God's Eye, en inglés), una plataforma que combina inteligencia artificial, aprendizaje automático y procesamiento masivo de datos para ofrecer una experiencia de conducción prácticamente autónoma que prioriza la seguridad, el confort y la eficiencia. Clarín Autos viajó a Shenzhen, considerada la ciudad más tecnológica de China y comparada con área californiana de Silicon Valley (cuna de Google, Apple, NVIDIA, Meta y Tesla, entre otros) para experimentar esta tecnología ya disponible para China, y que próximamente comenzará a aterrizar en otros mercados.Si bien aquí hay cada vez más autos equipados con sistemas de asistencia a la conducción, pareciera que estamos a años luz de recibir tecnologías como el Ojo de Dios. Por eso, la pregunta era obligada...¿cuándo esta tecnología estará disponible en Argentina?Partiendo de la premisa de que "Todo es posible con BYD", José Miranda, director de marketing global de la compañía, explicó a Clarín que si bien es una presentación que comienza por China debe llegar a otros mercados."La tecnologías de BYD están disponibles. Aunque en el caso de la conducción no depende solo de nosotros, sino de las políticas públicas y regulaciones de cada país. Posiblemente se necesiten cambios en la leyes de tránsito, pero también en la confianza y apuesta de cada gobierno por tecnologías que generarán un beneficio social, como disminuir la cantidad de siniestros y víctimas fatales por incidentes viales".Miranda dijo que Argentina no es la excepción y que es un mercado prioritario de América Latina. "Lo que pasa en Argentina con BYD es increíble, porque hace poco que llegamos y ya estamos entre las 10 más vendidas".En nuestro país, BYD es la única marca china de autos que opera como filial directa. Y tanto en abril como en mayo fue la compañía de autos importados que más vendió."Somos una empresa de tecnología. Tenemos 120.000 ingenieros dedicados a Investigación y Desarrollo (I+D), algo que no ocurre con ninguna otra compañía en el mundo. Por eso el objetivo es ofrecer nuestros desarrollos en cada país donde tenemos presencia", enfatizó Miranda. Quienes crean que la tecnología de conducción autónoma sería imposible de aplicar en Argentina, sobre todo por la calidad de manejo y el poco respeto por las normas de tránsito, están equivocados. Porque uno de los epicentros caóticos de tránsito está en China, donde el año pasado se vendieron más de 30 millones de autos y 12,6 millones de motos.No importa la ciudad, la prioridad del peatón casi no existe. A eso hay que sumarle que las motos circulan con total libertad por la vereda (subiendo y bajando a la calle por cualquier lado), mientras que los automovilistas rara vez ceden el paso a quien se dispone a cruzar la calle. Lo hacen cuando no tienen más remedio. En ese contexto, el Ojo de Dios funciona a la perfección. En las calles chinas suelen verse vehículos (de varias marcas) con sistemas de conducción autónoma que se reconocen por llevar encendida una luz verde en los espejos o en las ópticas traseras. La nueva versión de la tecnología de BYD es capaz de hacer todo por nosotros: salir del estacionamiento, cambiar de carril y esquivar autos (anticipando la maniobra con los guiños), detenerse en los semáforos, desviarse por obras o accidentes, doblar en U (en los lugares permitidos) y estacionar. En caso de hacerlo en lugares muy estrechos, donde será muy complicado abrir la puerta, nos permitirá bajarnos antes de efectuar la maniobra sin ocupantes en el interior.Lo que notamos es que el sistema es muy cuidadoso con el entorno y las reacciones son mucho más lentas que las de un conductor promedio. Eso, y a pesar de llevar las luces verdes encendidas, genera bocinazos y quejas de los más ansiosos.La marca lo define como una plataforma capaz de reducir la fatiga del conductor, disminuir el riesgo de accidentes y mejorar la experiencia de manejo mediante funciones de navegación inteligente, estacionamiento asistido y seguridad activa.La tecnología se apoya en la arquitectura inteligente “Xuanji”, una estructura electrónica propia de BYD que integra inteligencia artificial a nivel vehículo y en la nube. Sobre esa base funciona un modelo de IA “end-to-end”, es decir, un sistema que procesa información del entorno y toma decisiones de manera integral, sin depender de múltiples módulos aislados.Según BYD, el sistema aprende de millones de kilómetros recorridos por usuarios reales y mejora constantemente gracias a la recopilación de datos en tiempo real.El corazón de God’s Eye es un modelo de inteligencia artificial basado en aprendizaje por refuerzo. En términos simples, el sistema “aprende” de la experiencia: observa una situación, toma una decisión, evalúa el resultado y ajusta su comportamiento para futuras ocasiones.El proceso funciona bajo una lógica similar a la de un conductor experimentado:Observación del entornoToma de decisionesEvaluación de riesgosCorrección y mejora continuaBYD asegura que más de 2,99 millones de vehículos ya utilizan esta tecnología y generan diariamente más de 199 millones de kilómetros de datos efectivos de conducción. Toda esa información alimenta la evolución del sistema en la nube.La compañía afirma que el objetivo no es simplemente imitar la conducción humana, sino crear una inteligencia capaz de reaccionar incluso mejor que un conductor experimentado en escenarios complejos.También asegura que el sistema puede evitar colisiones a velocidades de hasta 130 km/h y detener completamente el vehículo frente a obstáculos incluso en condiciones difíciles como túneles o puntos ciegos.
Cómo funciona "El Ojo de Dios", la tecnología de conducción inteligente de BYD que podría llegar al país "si cambian algunas cosas"
Clarín Autos viajó a China para probar la evolución del sistema de manejo autónomo. El director de marketing global afirmó que Argentina está en la lista, pero que no sólo depende de ellos.









