La primera fecha del Mundial 2026 fue el epicentro para que una marca emblemática de la competencia empiece a ser discutida por otro jugador. En su sexta Copa del Mundo, Lionel Messi demostró que el paso del tiempo no lo afecta a sus 38 años porque anotó los tres goles de la selección argentina en el 3-0 ante Argelia en el inicio del Grupo J e igualó al alemán Miroslav Klose como máximo artillero de todos los tiempos en Mundiales, ambos con 16 gritos.El hombre de 48 años ya había anticipado que esta situación podría suceder en una entrevista con el diario Süddeutsche Zeitung: “Cuento con que mi récord se rompa en este torneo. Con el aumento de equipos hay más partidos y con ello más posibilidades de marcar goles y creo que Argentina y Francia llegarán lejos”. Kylian Mbappé marcó un doblete este martes para Francia y quedó a 2 gritos de empardarlo, pero el ex atacante tenía un candidato para que lo supere: “No tengo nada en contra, los récords están para romperlos y por mí que lo haga Messi. Siempre he sido un gran fan de Messi, Messi es un genio”.PUBLICIDADTras completar su gran actuación en el Kansas City Stadium, Lionel Messi habló con la prensa y se refirió a la marca alcanzada en la noche de este martes: “Es un honor estar ahí, por lo que significa por estar al lado de Klose, Ronaldo, Mbappé, pero al final es estadística y nada más. Es un orgullo poder competir con ellos, no significa nada para mí. Ronaldo es uno de los más grandes y no está primero”.La historia del Bombardero Klose sigue vigente en el listado pese a que jugó su último Mundial en Brasil 2014, donde se consagró campeón con el seleccionado que dirigía Joachim Löw en el Maracaná tras la victoria 1-0 en el tiempo extra ante la Argentina de Alejandro Sabella. Esa tarde, mientras Klose festejaba, Messi miraba con tristeza la copa que ocho años después levantaría en Qatar.PUBLICIDADNacido un 9 de junio de 1978 en la ciudad de Opole, al suroeste de Polonia y a unos 100 kilómetros de la capital Varsovia, Miroslav Klose emigró junto a su familia a los 8 años para escapar del régimen comunista y la crisis económica que atravesaba al país europeo. La familia se estableció en Alemania tras un breve paso por Francia y desarrolló su nueva vida en Blaubach. El pequeño creció alrededor de una familia de deportistas y los genes lo empujaron a encariñarse con la pelota. Su padre Jozef se había desempeñado como futbolista en la tercera división polaca con el Odra Opole y desarrolló también parte de su carrera en el Auxerre francés. En tanto que su madre, Barbara Jez, fue arquera de la selección nacional de handball y disputó 82 partidos internacionales. Si bien el deseo propio era seguir los pasos de sus progenitores, Miroslav Klose primero debía cumplir con un mandato familiar: estudiar, aprender un oficio y luego ir por los sueños. Así fue como el máximo goleador en la historia de los Mundiales obtuvo el título de carpintero y ebanista. Trabajó tallando madera entre los 17 y 21 años antes de destacarse como futbolista en las divisiones juveniles del club de su pueblo. “Mis padres solo me permitieron perseguir mi sueño de ser futbolista si me sacaba el título de formación profesional”, contó en una entrevista con la FIFA.PUBLICIDADMiroslav Klose festeja un gol para la selección de Alemania en un partido del Mundial frente a Inglaterra (EPA/Bernd Weissbrod)