Justo antes de conocerse el rechazo de los profesores al preacuerdo educativo del 29 de mayo cerrado con los sindicatos mayoritarios, la consejera de Educación de la Generalitat, Esther Niubó, avisaba que si ganaba el no se abría “un escenario de caos” y debilitamiento del movimiento sindical. El aviso fue certero y el sistema educativo ha entrado en una nueva etapa de incertidumbre con el sindicato mayoritario desorientado, un Govern que se lo mira expectante y que no da visos de querer reabrir negociaciones y un conflicto muy encendido que nadie sabe muy bien cómo sofocar. Con este panorama, y a tres días que acabe el curso, el Govern sigue manifestando su “mano tendida”, pero sin concreciones, mientras que el principal sindicato, Ustec, asegura que debe redefinir su hoja de ruta y pone la mirada ya en septiembre. “Para negociar hay que marcar unos objetivos y consultar a las asambleas, y eso será difícil en julio”, admite la portavoz Iolanda Segura. Hace tres semanas, el 65% de los profesores rechazó en una consulta el preacuerdo para aumentar el salario de los docentes en 400 euros mensuales de aquí a cuatro años, así como incorporar 6.400 profesionales en este mismo periodo, entre las medidas más destacadas. El sindicato principal, Ustec, admitió desde el primer minuto la necesidad de volver a rediseñar la lista de reivindicaciones, porque las actuales habían quedado en papel mojado. Ustec defiende que hay que seguir negociando, pero necesita saber qué reclamar ahora al Departamento de Educación. Iolanda Segura explica que han iniciado un proceso ahora de consulta entre sus afiliados, que debe ser “el punto de partida” en el diseño de esas nuevas prioridades. La idea es, posteriormente, hacer lo mismo con las asambleas de centros y las territoriales. Pero este viernes las escuelas cierran las puertas, los docentes están en plena época de evaluaciones y en julio apenas quedan maestros en los centros. “Quien marcará el ritmo será el colectivo, podemos convocar a los profesores en julio, pero no sabemos quién se sumará”, admite Segura. La portavoz asegura que en estos últimos días no ha habido contacto con el Departamento de Educación y esperan que sea este el que dé el primer paso y los convoque, aunque Ustec tampoco tiene prisa para que esto se produzca de forma inmediata. “Si nos tenemos que reunir con el Govern tiene que ser en los espacios de negociación y con los nuevos objetivos definidos. Si no los tenemos, ¿reunirnos para qué? No le vemos ninguna necesidad”, admite Segura. Desde la CGT, el sindicato que ha capitaneado el no al último acuerdo educativo, la actitud es meridianamente diferente. Su portavoz Laura Gené se muestra dispuesta a negociar “todo el verano si es necesario”. “Si nos llaman para negociar en verano, nosotros estaremos ahí. Si podemos empezar el curso sin movilizaciones, tenemos que ser responsables y solucionarlo. No podemos tener un nuevo curso como el que hemos tenido. Ha tenido un coste social muy alto”, tercia Gené. La CGT asegura que va un paso por delante de Ustec, a nivel de reivindicaciones. “Nosotros no tenemos que definir la hja de ruta porque no la hemos cambiado, no necesitamos el tiempo que necesita Ustec”. Con todo, Gené asegura que se mantiene la idea de volver a la mesa de negociaciones, si eso se produce, con peticiones conjuntas y de hecho avanza que la semana pasada ya se empezaron a celebrar los primeros encuentros para mantener esa unidad. El Govern ha coincidido este martes con la CGT en la voluntad de empezar el nuevo curso escolar con el conflicto resuelto. Tras la celebración del Consell Executiu, la portavoz Sílvia Paneque, ha subrayado que el Govern sigue con la “mano tendida” para reconducir la situación. “Ha habido mucha inquietud y la voluntad es seguir con la mano tendida. Ese es el objetivo. Se han movilizados muchos recursos económicos y esa es buena base”, ha recalcado. Con todo, Paneque ha admitido que todavía no se ha convocado ninguna reunión ni ha aclarado si hay intención de hacerlo para reabrir un nuevo proceso negociador. De hecho, Paneque se ha centrado en la defensa de los pactos firmados. “Seguimos con la voluntad de desplegar el último acuerdo, aunque no haya sido refrendado por el conjunto de los profesores”, ha señalado. Por su parte, el Departamento de Educación no hace declaraciones sobre el tema, emplazando a una comparecencia en los próximos días. Mientras tanto, las familias tiemblan ante la posibilidad de que el próximo curso empiece de forma convulsa, como ha acabado el actual. Por ello, piden al Departamento que negocie con los sindicatos “con voluntad real y compromisos concretos”. La Affac, que reúne a 2400 asociaciones de familias de centros públicos, ya envió una carta hace unas semanas a la consejera de Niubó para expresar su apoyo a las reivindicaciones de los docentes, pero las familias no quieren que esta situación se eternice. Por eso, piden a Niubó “que asuma su responsabilidad para garantizar el derecho a la educación”.
Ustec da por perdido el verano para reiniciar las negociaciones: “Hay que consultar a los profesores y eso será difícil en julio”
“Si no redefinimos objetivos, ¿para qué reunirse? No le vemos ninguna necesidad”, asegura Iolanda Segura, portavoz del sindicato







