El Congreso de los Diputados no votará finalmente este jueves las enmiendas de PP y Junts para pedir al Gobierno que disuelva las Cortes y convoque elecciones. La Mesa de la Cámara baja, donde la izquierda tiene mayoría, lo ha impedido al entender que la competencia de convocar elecciones es una prerrogativa que concede la Constitución únicamente al presidente del Gobierno. El efecto político de esa votación, que habría supuesto una “cuestión de confianza de facto”, según el PP (aunque no habría sido en ningún caso vinculante), ha quedado diluido, pero el movimiento de Junts ha alentado la idea de un posible acercamiento de los de Puigdemont al PP y a una posible moción de censura contra Pedro Sánchez. No lo ven así, sin embargo, ni en Junts ni en el PP.Junts per Catalunya presentó este martes, firmada por su portavoz, Miriam Nogueras, y también por el diputado Josep Maria Cruset, una enmienda que reclama la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones. Lo hizo en una moción del PP, a consecuencia de una interpelación urgente que se discutió la semana pasada, que reclamaba al vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía y Comercio, Carlos Cuerpo, una valoración sobre “la situación de extrema debilidad del Gobierno”. Y más allá de haber forzado una votación sobre un anticipo electoral en el Congreso, cosa que no se ha conseguido, que Junts registrara una enmienda en una moción del PP ha abierto el interrogante de si se trata de un gesto de aproximación a los populares que acerca el escenario de una hipotética moción de censura. La respuesta a esa pregunta, según interpretan fuentes tanto de Génova como de Junts, es que no hay tal gesto de cercanía de los catalanes al PP y que la moción sigue tan lejos como siempre. Aunque el PP sí se felicita de que, por el camino, el Gobierno “se distancia más” de Junts, porque ha terminado impidiendo a través de la Mesa que se vote la petición de los de Puigdemont. Los independentistas catalanes utilizaron el soporte de la moción del PP porque era “el camino más rápido” ya que era la que se votaba esta semana en el Pleno, según interpretan en Génova, y porque no tenían otro instrumento para evidenciar su distancia del Gobierno en medio de una fuerte presión política por la agenda judicial de estos días en torno al PSOE. Tanto Junts como el PP aseguran que no negociaron antes ese movimiento de los de Puigdemont, y los populares sostienen que fue “casualidad” que ellos presentaran casi al mismo tiempo otra enmienda a su propio texto en términos muy similares a los de Junts pidiendo también la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones. La portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz, admitió que estaba dispuesta a hablar con la portavoz de Junts, Miriam Nogueras, hasta pactar un texto final conjunto de la moción que se iba a votar el jueves, pero no le dio ni tiempo. Poco después de que Muñoz compareciera en rueda de prensa y manifestara su voluntad de hablar con Junts para transaccionar sus dos enmiendas y acordar un texto de la moción, fuentes de la Mesa informaron de que las dos iniciativas quedaban inadmitidas. “En virtud de lo estipulado respecto a la prerrogativa exclusiva de la figura de la cuestión de confianza regulada en el artículo 112 de la Constitución Española, [la Mesa] ha inadmitido las enmiendas presentadas este mediodía por los grupos parlamentarios PP y Junts per Catalunya”, explicaron fuentes de la Presidencia de la Mesa de la Cámara baja, que encabeza la socialista Francina Armengol. Estas fuentes explican que la Mesa “no puede autorizar una enmienda que plantea una cosa que es una prerrogativa constitucional del presidente, no de los grupos ni de la cámara”, esto es, la cuestión de confianza, que PP y Junts pretendían promover de facto con sus enmiendas.Pese a que la Mesa ha desbaratado sus planes, en Génova se felicitan de que el Gobierno “ha asumido que no tiene el apoyo de la Cámara” y por eso la impedido la votación, “amplificando su debilidad”. Pero además, fuentes de la dirección del PP subrayan que el resultado de la decisión de la Mesa impidiendo que se vote la iniciativa de Junts es “que el Gobierno se distancia más de sus socios” y aleja la posibilidad de poder aprobar el techo de gasto como paso previo a los Presupuestos Generales.En cambio, Génova no ve un gesto de acercamiento de Junts al PP, sino que entiende que los de Puigdemont utilizaron su moción para ser ellos quienes marcaban la puerta de salida a Sánchez. Tampoco se ve más cerca una moción de censura. Génova asegura que “el PP está donde estaba” en lo relativo a la moción, es decir, que sigue sin descartarla pero que no va a dar pasos de momento para promoverla. “El PP no va hablar de una moción de censura porque no queremos el foco, que tiene que estar en los problemas del Gobierno”, zanjan en el equipo directo de Alberto Núñez Feijóo. Tampoco lo ven en Junts, como remarcan fuentes del partido de Puigdemont, que insisten en que el de su enmienda “se trata de un movimiento político importante, pero no acerca la moción de censura”. “Creemos que tienen que ser los ciudadanos los que tengan la voz y no los partidos”, remachan en Junts.
El PP celebra el distanciamiento entre el Gobierno y Junts pero no percibe opciones para una moción de censura
El Congreso no votará finalmente las enmiendas para pedir la disolución de las Cortes y una convocatoria electoral











