La agonía judicial para el Gobierno se intensifica cada día se pasa, pero el Congreso también ha comenzado a apretar. Junts ha movido ficha con el registro de una enmienda a una moción consecuencia de interpelación urgente del PP, en la que incluye un punto en el que se insta al Gobierno a "proponer la disolución de las Cortes Generales y convocar elecciones generales". La iniciativa no tiene carácter vinculante, pero se trata de un movimiento político de calado en pleno debate abierto sobre una posible moción de censura que no termina de cuajar por las reticencias del PNV y la negativa de los posconvergentes a apoyar esa herramienta si la encabeza Alberto Núñez Feijóo. La maniobra del partido de Carles Puigdemont forzará a todos los partidos políticos de la Cámara a posicionarse sobre si Pedro Sánchez debe poner ya fin al camino y servirá para retratar la salud de su respaldo en pleno carrusel de sumarios, autos e imputaciones del entorno político y personal del presidente. La votación se producirá este mismo jueves. Junts pone de este modo al Gobierno en una delicadísima situación parlamentaria. Porque todo apunta a que la propuesta saldrá adelante con una holgada mayoría y que Moncloa tendrá que gestionar esa presión. Al margen de PP y Vox, que suman en conjunto 171 diputados, tanto Junts como PNV han pedido públicamente en las últimas semanas la convocatoria anticipada de elecciones. Ninguno quiere salir en la foto con Feijóo, pero ambas formaciones presionan para evitar que los comicios generales se acerquen a las próximas municipales, donde pueden experimentar un severo correctivo en las urnas según apuntan los sondeos. Los de Puigdemont justifican este paso adelante en la "situación de extrema debilidad política y parlamentaria del Gobierno" y en su "incapacidad para salir de la situación de bloqueo en la que se encuentra después de que Junts rompiera relaciones con el PSOE y Sumar por sus reiterados incumplimientos". El próximo jueves, y a la espera de cómo se posicionen finalmente los jeltzales, la votación podría salir adelante con nada menos que 184 votos a favor, los que suman PP, Vox, Junts, PNV, UPN y Coalición Canaria, que también ha pedido abiertamente elecciones generales. En Génova se frotan las manos ante el paso adelante de Junts. Nunca quiso Feijóo buscar "atajos" con la formación de Puigdemont, sobre todo por las condiciones que ponen en Waterloo y que los populares ven imposible de cumplir —como que el líder del PP reúna con el líder de Junts o que acepte pactar un candidato independiente y proclive al relato del independentismo—, pero ven la maniobra como una oportunidad "importante". "Si la moción sale adelante sería tanto como que la Cámara le dijera al presidente del Gobierno que ya no cuenta con la confianza por la que fue investido. Y seguir sería hacerlo en contra del criterio del Congreso", señalan en Génova. La agonía judicial para el Gobierno se intensifica cada día se pasa, pero el Congreso también ha comenzado a apretar. Junts ha movido ficha con el registro de una enmienda a una moción consecuencia de interpelación urgente del PP, en la que incluye un punto en el que se insta al Gobierno a "proponer la disolución de las Cortes Generales y convocar elecciones generales".