OpiniónEl día después de las elecciones y el 7 de agosto muestran indicios de situaciones que pueden llevar a la democracia hacia un panorama turbio.ESCRITOR, COLUMNISTA Y PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD EAFIT16.06.2026 22:34 Actualizado: 16.06.2026 22:34 Las encuestas, sondeos y pronósticos arrojan una ventaja significativa a Abelardo. Si bien nada está dicho hasta que se acabe el conteo el próximo domingo, muchas cosas pueden pasar, lo más probable es que Abelardo sea presidente. Por eso, quiero traer a discusión dos grandes riesgos que están implícitos en caso de que las estadísticas acierten.El primero es si Petro vaya a actuar como en la primera vuelta y no reconozca los resultados de las elecciones. Si, además, Cepeda sigue en la misma línea la situación puede ser peor. No es una suposición especulativa. Ya ocurrió, y de hecho todavía Petro no ha reconocido la derrota de Cepeda. Alega que hubo fraude en la Registraduría. Cepeda no se ha quedado atrás: instauró una demanda contra Abelardo por financiación de paramilitarismo y concierto por delinquir. No son asuntos menores en una democracia que se desconozca la legitimad del adversario.Sería una situación crítica. Imaginemos nada más la confrontación que se puede armar entre la clase política, el Gobierno, la oposición, las otras ramas del poder para exigir que el presidente entregue su cargo como corresponde por las leyes. El Presidente actuaría como el jefe de la oposición desde antes de dejar su cargo. Lo más probable es que no constituya en sí un estallido social. Sería más bien una disputa en las calles entre activistas de ambos bandos, en los medios de comunicación y en las instancias de control del Estado. Entre más dure la renuencia a aceptar la derrota, mayor será la descomposición de la política bajo las reglas democráticas.Es más, en un escenario indeseable, en que se acerque el 7 de agosto y el Presidente persista en desconocer los resultados, habría un choque frontal con las distintas ramas del poder. El Congreso y las cortes tomarían decisiones, es su función actuar como contrapesos institucionales, de eso se trata la democracia liberal. Y en una última instancia, luego de que tomen decisiones en contravía de la resistencia de Petro a reconocer los resultados de las elecciones, sería el Ejército quien tomaría la decisión final acerca de quién se quede en el poder. Se trataría de un golpe durísimo para la institucionalidad democrática en Colombia. Ojalá no se llegue hasta allá.El segundo tiene que ver con el riesgo de un estallido social. Los sucesos de abril de 2021 no fueron el producto de una movilización organizada por los activistas, movimientos sociales, sindicatos y ONG de siempre. No fue una conspiración. Fue el producto de un sentimiento real que cambió de manera contundente la política en Colombia. La lucha contra la pobreza dejó de ser un motivo superior a la lucha contra la desigualdad. El sentimiento de indignación moral por la desigualdad les pasó una factura de cobro al establecimiento y a la clase política tradicional. Lo grave es que ni el establecimiento ni la clase política han sabido asimilar el golpe.La gran pregunta es si Abelardo y su equipo son conscientes de que ese rencor y desconfianza producto de la desigualdad siguen latentes. Tienen a José Manuel Restrepo de vicepresidente, que le tocó vivir en el gobierno de Duque el estallido; ojalá haya sacado buenas lecciones para evitar otro estallido. Tienen, ante todo, que reconocer que el estallido fue producto de un malestar espontáneo y que sobrepasó de lejos las capacidades de movilización de las organizaciones antisistema de siempre.El riesgo de estallido es alto en el futuro inmediato. El país está al borde de una crisis fiscal, los recortes en el gasto público son inevitables, muchos colombianos de clases medias y bajas van a ver deteriorado su nivel de vida. Dependerá del gobierno de entonces de hacer recortes de manera quirúrgica para que el malestar social no se salga de control y el país se vuelva ingobernable.GUSTAVO DUNCAN Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.