A Cristina S�nchez le va la marcha. Lleva unos d�as que no borra la sonrisa de su cara; motivos, es cierto, no le faltan. Acaba de estrenar su segunda maternidad y hace unas semanas que ha inaugurado su segunda joyer�a en pleno barrio de Chueca, en Madrid.

Sansoeurs, de la que es directora creativa y fundadora, se ha instalado en el local de la hist�rica farmacia de la Plaza del Rey, esquina con Barquillo. "En principio busc�bamos un espacio en el barrio de Salamanca", pero fue verlo y lanzarse. "Somos una empresa peque�a. S�lo ten�amos una joyer�a en La Coru�a y venir a Madrid implicaba una gran inversi�n, pero me encant� el espacio".De la arquitectura a la joyer�aArquitecta de formaci�n, se enganch� al mundo de la joyer�a en el �ltimo a�o de carrera, cuando s�lo ten�a una asignatura y busc� formas de ocupar el tiempo. "Quer�a algo que me diera vidilla", cuenta.Anillo 'Belle Wife' de Sansoeurs.En casa y con su hermana Estefan�a comenz� a hacer los primeros dise�os. "Se los vend�amos a amigos y familia en cafeter�as". Lo que hac�an gustaba y lo que empez� como un juego parec�a tener recorrido. "De la plata saltamos al oro, lo que implicaba un cambio por lo que vale". Con el sal�n de casa como base de operaciones, el boca a boca sub�a como la espuma y con �l los pedidos, pero el proyecto se manten�a a�n en la categor�a de "hobby divertido".Alrededor del mundoCon el t�tulo universitario bajo el brazo, Cristina se mud� para trabajar a Brasil y Jap�n. "En la mochila siempre llevaba mis joyas". Despu�s se instal� en Rep�blica Checa y de ah� volvi� a casa para trabajar en Inditex como dise�adora de complementos. "Ah� entend� que lo que hac�a pod�a tener m�s futuro del que pensaba".El hobby se convirti� en una salida laboral que no quiso dejar de explorar. "Llevaba cinco a�os haciendo mis dise�os". No perd�a nada intent�ndolo. De eso hace 10 a�os y las cosas le han ido muy bien. "Inauguramos la primera tienda en La Coru�a..., aunque nuestro principal mercado es Francia. De ah� que nos plante�ramos al principio abrir la segunda tienda en Par�s".Profeta en su tierraHasta la ciudad del Sena viajan habitualmente para ense�ar las colecciones a sus clientes. Sin embargo, optaron por tantear la plaza capitalina antes de dar el salto fuera. "Nos parec�a que era buen term�metro". Y todo un reto. "Cuando decid� centrarme en la marca cogimos un local".Hace cuatro a�os abrieron en Galicia. "Era la primera vez que experiment� volver a la arquitectura a trav�s de las joyas y eso engancha". Define el estilo de sus joyas con un lema claro. "Ingenioso y poco ostentoso". Se explica: "Siempre me ha motivado dar un twist al dise�o, jugando con la morfolog�a de �ste m�s que con las piedras en s�".Anillo 'Samll Classic Wife' de Sansoeurs.La fabricaci�nFueron de las primeras marcas que apostaron por las piezas peque�as, lo que le cost� al principio m�s de un quebradero de cabeza con los talleres, con los que le gusta trabajar mano a mano. "Hacerlo me ha permitido siempre explorar lo que ten�a en la cabeza. Ah� ves lo que se puede hacer y hasta d�nde puedes llegar". El dise�o le fascina, aunque la gesti�n de la marca le come muchas horas.En este viaje, ha preferido ir poco a poco en todo. "Empezar a trabajar con diamantes supuso otro paso importante para nosotros". Ahora est� a vueltas con las piedras de color semipreciosas. "Es un mundo lleno de posibilidades para explorar, pero quiero conocerlo bien antes de lanzarme a nada".La calidad, en primer lugarPone el foco siempre en la calidad. "Yo no podr�a hacer bisuter�a. No puedo comerciar con un producto que se va a morir. La joyer�a tiene una capacidad de emocionar y de permanencia".Anillo 'Small Miki Gold' de Sansoeurs.Cada una de sus piezas tiene detr�s 20 d�as de trabajo y s�lo fabrican bajo pedido y a medida. "No puedes acumular kilos de oro, tal y como est�", explica en una cafeter�a cercana a su joyer�a. La colecci�n Second Wife es su hit. �Naci� con el anillo Wife, que hice pensando en mi anillo ideal de pedida. Es muy sencillo, atemporal y para el d�a a d�a, y Second Wife es una repetici�n de ese m�dulo con un oval en el centro�. Los precios de las creaciones van desde los 400 a los 12.000 euros. "Ahora queremos empezar a hacer piezas �nicas".