Junts ha presentado 1.154 enmiendas al proyecto de ley de presupuestos de la Generalitat de este año y 191 a la ley de acompañamiento (1.345 en total), entre las que destaca un paquete fiscal en el que piden reducir así como deflactar los tramos autonómicos del IRPF y suprimir el impuesto de Sucesiones y Donaciones.Lo ha explicado la presidenta de Junts en el Parlament, Mònica Sales, en rueda de prensa este martes en el Parlament, donde ha lamentado que los catalanes sufren “la doble penalización que supone la presión fiscal que impone el tripartito y el déficit fiscal, con 20.000 millones que van a Madrid y no vuelven”.Por ello, reclaman deflactar los tramos autonómicos del IRPF “para evitar que la inflación siga castigando a las rentas bajas y medias”, aumentar el mínimo exento y reducir el tipo del primer tramo del 10,5 al 9%.Sobre el impuesto de Sucesiones y Donaciones, plantean la bonificación del 99% para herencias entre familiares directos, ampliar las bonificaciones a otros grados de parentesco y facilitar la donación a los hijos de una vivienda o dinero “para la vivienda habitual o la transmisión de una empresa familiar o un negocio”.Para el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) proponen reducir el impuesto de compra de vivienda del 10 y el 13% actual a uno general del 8% y al 6% a partir de 2028, hasta el 2% para la compra de vivienda de protección oficial y hasta el 3% para los jóvenes, familias numerosas, víctimas de violencia machista, familias monoparentales y personas con discapacidad.También han incorporado una medida específica para favorecer la repoblación de municipios rurales con un 2% para la compra de vivienda habitual, y quieren una estacionalidad diferenciada por territorios con la tasa turística. JxCat propone 100 millones más para reducir las listas de espera y la creación de un centenar de nuevas aulas de acogidaEn materia educativa, solicitan mejorar las condiciones de los profesionales y de las escuelas de iniciativa social, crear 100 nuevas aulas de acogida, un plan de choque más ambicioso para la climatización de los centros e implantar un programa de especialización y residencia para los docentes, “una especie de MIR educativo”, según Sales.Las enmiendas de Junts también incorporan 100 millones en salud para reducir las listas de espera, más inversión en salud mental y garantizar recursos para dar respuesta a las reivindicaciones de médicos y facultativos.En vivienda, plantean poner 1.000 millones de euros más para incrementar la oferta, impulsar la rehabilitación y facilitar el acceso de los jóvenes a una vivienda digna y, en el caso de los préstamos de emancipación, aumentar la ayuda hasta los 60.000 euros y que la condición de protección oficial sea sólo hasta que se devuelva el préstamo.Sobre seguridad, incorporan una estrategia integral contra el narcotráfico y el crimen organizado porque Catalunya “no se puede acostumbrar a los tiroteos y a la presencia creciente de mafias vinculadas al narcotráfico”, y en movilidad proponen reforzar el transporte interurbano, aumentar las frecuencias, modernizar el servicio y acelerar el despliegue de la T-Mobilitat en todo el territorio.Otro paquete de enmiendas se ocupa de la lengua porque integrarse en Catalunya “también significa conocer el catalán”, por lo que exigen incorporarlo como requisito en los procesos de integración de personas extranjeras y garantizar su conocimiento en servicios esenciales como el transporte público de viajeros.Sales también ha asegurado que hay centenares de enmiendas destinadas a dar más herramientas a los ayuntamientos, a reforzar la cohesión territorial, a impulsar el primer sector, a promover la investigación y la innovación, a avanzar en la transición energética y a reforzar los servicios públicos. El PP enmienda el “gasto ideológico” y pide suprimir las subvenciones directas a Plataforma per la LlenguaPara la presidenta de Junts en el Parlament, las 1.345 enmiendas pretenden corregir la “resignación del Govern ante unos Presupuestos que son una sobredosis de anestesia para esconder los problemas de los catalanes, para apagar el potencial de país y para adormecer a la nación”.“Catalunya necesita menos resignación y más ambición, menos impuesto y más oportunidades y menos propaganda y más Catalunya”, ha zanjado.Por su parte, el portavoz del PP, Juan Fernández, ha presentado las 600 enmiendas que su grupo plantea a los presupuestos de la Generalitat señalando que configuran un plan alternativo al actual Govern, sobre todo en materia de fiscalidad. No puede ser, ha señalado, que ante cada problema el Ejecutivo aumente la carga fiscal sobre los catalanes y por ello, entre las principales medidas en esta materia, los populares catalanes plantean la rebaja del IRPF para las clases bajas y medias. También solicitan el incremento de las deducciones en el tramo autonómico de este impuesto para el alquiler, los jóvenes, las familias numerosas, las familias monoparentales y las mujeres víctimas de violencia de género.En la línea marcada también por Junts, el PP también plantea la supresión de sucesión y donaciones, así como del impuesto sobre el patrimonio. Y siguiendo con la fiscalidad, Juan Fernández ha destacado que se solicita la supresión del impuesto sobre Viviendas Vacías.Las enmiendas del grupo Popular desglosan las medidas destinadas a reforzar la atención sanitaria, sobre todo en determinados Centros de Atención Primaria del Baix Penedès, el Baix Llobregat y en l´Hospitalet. En el ámbito educativo presenta una dotación extraordinaria para acabar con los barracones en Catalunya. En cuanto a la seguridad, se pide que se incremente la dotación de Mossos d´Esquadra en diferentes municipios catalanes. En materia de vivienda, se apuesta por un incremento de 12 millones para la construcción de vivienda protegida.El grupo popular ha criticado que el Govern dedique destinando “centenares de millones de euros a estructuras políticas, organismos prescindibles y subvenciones ideológicas”. Por ello, entre las enmiendas se planea eliminar las subvenciones directas a Plataforma per la Llengua, la aportación a la Associació d´Amics de la Bressola (del Sur de Francia), el cierre de la Casa de Perpinyà y, entre otras cuestiones, la eliminación de la oficina de los ex presidentes, la reducción de los gastos de promoción institucional de Presidència así como una rebaja de 153 milones en el presupuesto de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals.