ExplicativoGabriel iniciará sexto grado en el Colegio Bilingüe Monterrosales Homeschool. Foto: REDES SOCIALES16.06.2026 16:39 Actualizado: 16.06.2026 16:39

Con apenas 7 años, Gabriel Felipe Ochoa Loaiza está a punto de iniciar una nueva etapa académica que pocos niños de su edad alcanzan. El menor, oriundo de Calarcá, Quindío, comenzará sexto grado de bachillerato luego de obtener un coeficiente intelectual (IQ) de 138, resultado que refleja sus altas capacidades intelectuales y un destacado desempeño en diferentes áreas del conocimiento, según explicó en entrevista con 'La Crónica del Quindío'.Gabriel combina sus estudios con una intensa formación artística que forma parte de su día a día. El niño toca guitarra, piano y batería, interpreta música andina y clásica colombiana, practica danza de salón y también dedica tiempo a actividades creativas como la elaboración de esculturas en plastilina y el dibujo, ejercicios que refuerzan su concentración y creatividad. LEA TAMBIÉN Toca varios instrumentos y muestra talento musical. Foto:ISTOCKSu gusto por el arte se refleja en su preferencia por la música tradicional colombiana y por artistas como Silva y Villalba y Lucho Bowen. Además, ha participado en eventos culturales y festivales donde ha representado a su región con su voz.Sin embargo, su proceso escolar no fue fácil. En sus primeros años, Gabriel terminaba rápido las actividades, perdía interés por la falta de estímulos e incluso llegaba a quedarse dormido en clase. Además, presenta hipersensibilidad sensorial que le hace percibir los sonidos con mayor intensidad que el promedio. LEA TAMBIÉN Gabriel presenta hipersensibilidad sensorial que intensifica su percepción del sonido. Foto:ISTOCKEstas características despertaron inquietudes entre profesores y familiares, quienes inicialmente buscaron respuestas sobre su comportamiento. "Inicialmente, debido a estas reacciones al ruido y a sus movimientos, en la escuela sospecharon que se trataba de un caso de autismo. Tras realizar toda la ruta de exámenes médicos y psicológicos, esa condición se descartó y se confirmó que se trataba de un niño neurodivergente con altas capacidades", explicó su madre, Viviana Isabel Loaiza Ramírez, en entrevista con el medio.Las primeras pruebas psicométricas le otorgaron un coeficiente intelectual de 126, pero su proceso cambió al ingresar a un modelo educativo más flexible, que le permitió avanzar a su propio ritmo. Al ingresar al Colegio Bilingüe Monterrosales Homeschool, donde pudo recibir contenidos ajustados a sus necesidades, y complementar su formación artística en la Casa de la Cultura de Calarcá, una nueva evaluación elevó su resultado hasta un IQ de 138, reflejando el impacto de un entorno adaptado a sus capacidades. LEA TAMBIÉN Su IQ de 138 impulsó su avance académico. Foto:ISTOCKMientras continúa desarrollando sus habilidades académicas y artísticas, Gabriel también tiene claras sus metas a futuro. El niño aspira a convertirse en ingeniero de sonido, productor musical y docente, con el propósito de preservar y transmitir el legado de la música tradicional colombiana. "Quiero ser profesor de música para enseñarle a otras personas esa música que se perdió porque ya hay otros ritmos", afirmó.Además de iniciar el bachillerato, el próximo semestre ingresará al Instituto de Bellas Artes de la Universidad del Quindío para fortalecer su formación musical. Su historia destaca la importancia de reconocer las diferencias individuales y brindar acompañamiento adecuado para potenciar el talento de nuestros niños y adolescentes. KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.