El Gobierno de José Antonio Kast ha ingresado indicaciones al proyecto de ley de sala cuna universal que considera la creación de un fondo que, en el caso de los trabajadores dependientes, sea financiado por una cotización adicional a cargo del empleador de 0,35% que será compensada con una reducción, por el mismo porcentaje, al seguro de cesantía de las cuentas individuales de los empleados. Lo que busca el Ejecutivo es que no aumenten los costos para las empresas al momento de hacer contrataciones. El ministro de Trabajo, Tomás Rau, dijo en una rueda de prensa que no habrá un encarecimiento de los costos laborales, “no hay impuestos al trabajo”. El debate de esta iniciativa se reactiva en un momento en que Chile registra las tasas de natalidad más bajas de su historia, lo que preocupa cada vez más a las autoridades. Kast lo llama una “crisis silenciosa”. El presidente dijo, en la presentación de las indicaciones el lunes, que esperaba que “esta Sala Cuna Universal también ayude a tantas familias que quieren tener hijos, pero hoy día no se atreven”, ya sea “por falta de trabajo, no se atreven por temas de seguridad, no se atreven por el costo que puede tener la vivienda propia, no se atreven a salir a un parque, no se atreven porque la educación está hoy día compleja en ciertos niveles”. El proyecto de sala cuna universal ya ha pasado por tres gobiernos, sin ser aprobado. Fue ingresado en enero de 2022 por la Administración de Sebastián Piñera, luego el presidente Gabriel Boric intentó sacarlo adelante y recientemente Kast ha decidido darle un nuevo impulso, presionado por una enmienda a la megarreforma que establecía el beneficio que fue aprobada en la Cámara de Diputados y rechazada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, al considerar que “contraviene nuestra Constitución y la potestad del Ejecutivo en materia de administración del Estado y responsabilidad por las finanzas públicas”. La propuesta del Palacio de La Moneda para no afectar a las arcas públicas ha sido apelar por una indicación sustitutiva al proyecto ya debatido en el Congreso desde más de cuatro años, las que han sido presentadas el lunes. El Ejecutivo quiere que estas modificaciones incorporen gradualidad, sostenibilidad fiscal y un aumento de cobertura de forma paulatina. El ministro Rau dijo que la iniciativa “va a terminar con una distorsión, con un impuesto a la contratación de mujeres de larga data, de más de 100 años”. Según una minuta elaborada por el Ministerio del Trabajo, las proyecciones realizadas por la Superintendencia de Pensiones apunta a que la nueva distribución de los recursos no comprometa la sostenibilidad a largo plazo del seguro de cesantía. En 2025, el financiamiento del beneficio fue uno de los asuntos más debatidos y cuestionado por la oposición de ese momento (hoy oficialismo). Paulina Núñez, presidenta del Senado y militante de RN, un partido de la derecha tradicional, recordó que la iniciativa anterior no contaba con los fondos necesarias para su financiamiento: “Este proyecto sí lo tiene. Quiero aclarar que las pymes [pequeñas y medianas empresas] no van a recibir una carga más”. El exministros de Hacienda del Gobierno de Boric, Mario Marcel, ha valorado la reactivación de la discusión de la sala cuna universal. “Es una buena noticia. Creo que marca una señal y un contrapunto, sobre todo porque es un tema que venimos arrastrando hace muchos años”, dijo a La Tercera. Pero la exministra de la Mujer y Equidad de Género del Gobierno de Boric, Antonia Orellana, valoró que se mantuviera la corresponsabilidad entre hombres y mujeres, pero criticó que el financiamiento se realice a través del seguro de cesantía. Afirmó este martes, en una entrevista con CNN Chile Radio, que en el caso de la gran empresa “se les elimina el costo de la sala cuna” para trasladarlo al empleado. También el extitular de Trabajo, Giorgio Boccardo, ha cuestionado lo propuesto por el Gobierno de Kast. “Nosotros en nuestro proyecto no consideramos el copago, y particularmente el copago de las trabajadoras, porque nos parece que hay algo injusto en aquello”, aseguró en Radio Pauta. En una conversación con CNN Chile, el ministro Rau reconoció que “efectivamente, va a haber una reducción en la contribución a las cuentas individuales del Seguro de Cesantía y al Fondo de Cesantía Solidario, eso es innegable”, pero defendió la medida porque cree que puede tener “efectos positivos en el mercado laboral”.