NoticiaEn las semanas previas a la llegada del verano, las casas de moda más globales y con mayor músculo económico organizan los llamados ‘Cruise Shows’.foto Nina García Foto: Cortesía Nina García16.06.2026 15:29 Actualizado: 16.06.2026 15:29

Escribo un nuevo artículo a vuela pluma y apurando al máximo el cierre de esta edición de la revista BOCAS. Todo va demasiado rápido y, a veces, encontrar un momento de paz para poner orden a mis pensamientos se convierte en una misión imposible. El único remanso de paz que me queda son los aviones. A velocidad de crucero. A unos 12.000 metros de altura. A unos 900 kilómetros por hora. Tecleo mientras cruzo Estados Unidos de oeste a este. El silencio de una cabina me acompaña. Los juegos de palabras pueden ayudar a construir un texto. En las semanas previas a la llegada del verano, las casas de moda más globales y con mayor músculo económico organizan los llamados ‘Cruise Shows’. Fue Coco Chanel, una diseñadora con una visión empresarial extraordinaria, quien notó el nacimiento de una nueva necesidad en sus clientas. A principios del siglo XX, con el desarrollo del turismo y una mejora de los medios de transporte, las familias más pudientes decidieron escaparse del frío invernal y empezaron a viajar a lugares más cálidos como el Mediterráneo o el Caribe. El problema era que en las tiendas solamente había abrigos y prendas con tejidos como la lana. Ahí fue donde Coco Chanel encontró una oportunidad y, en 1919, organizó un primer desfile de entretiempo en la ciudad francesa de Deauville (donde abrió su primera tienda en 1912). En esta colección, la diseñadora francesa se inspiró en las señoras que veraneaban en Biarritz, una bonita localidad del sur de Francia, muy cerca de España y donde ella ya había abierto una tienda en 1915. En esta primera colección resort, Chanel encontraría una nueva forma de vestir: más ligera, con rayas marineras, más alegre, con pantalones de lino. En definitiva, más libre. Primera parada: Biarritz. Una mirada al pasado y otra al futuro. El nuevo director creativo de la histórica casa francesa, Matthieu Blazy, escogió esta ciudad como escenario de su primera colección resort para Chanel. El Casino Municipal se llenó de espejos y reflejos (rindiendo homenaje a las escaleras de su sede parisina). El creador belga quiso bucear en las maneras con las que Chanel liberaría a la mujer del corsé de la historia, sintetizadas en una frase célebre de Coco: “no hay belleza sin la libertad del cuerpo”. Blazy reinterpretó el little black dress, llevó los años veinte a la pasarela con tejidos de punto ligeros y modernos y creó unos accesorios de inspiración marina que nos hacían viajar a la ternura de la infancia.Segunda parada: Los Ángeles. “No Dior, no Dietrich”. Esta famosa frase, pronunciada por la actriz alemana mientras negociaba el contrato de una película que haría con Alfred Hitchcock, fue una de las inspiraciones de JW Anderson en su primera colección de crucero para Dior. El museo LACMA, que acaba de inaugurar una nueva ampliación ideada por uno de los titanes de la arquitectura contemporánea, Peter Zumthor, fue el espacio escogido. El irlandés supo trasladar, de manera muy inteligente, las luces y las sombras del cine y también de la cultura americana. La cultura del coche y el paisaje de California (donde no podían faltar las flores) marcaron una colección que también incorporó looks de hombre. Siguiente parada: Nueva York. El flamante diseñador de Gucci, Demna Gvasalia, también presentará su primera colección crucero (¡ya habremos visto tres estrenos!) y lo hará en mi ciudad. Fue allí, en 1953, cuando Gucci abrió su primera tienda, cimentando una expansión que llega hasta el día de hoy. Finalmente, la Frick Collection (donde presentó Carolina Herrera algunas de sus colecciones) ha sido el escenario elegido por Nicolas Ghesquière. Este desfile iniciará una colaboración de tres años entre la gran casa del lujo francesa y una institución cultural que acaba de presentar una exquisita ampliación liderada por Annabelle Selldorf. Última parada: Shanghái. Ya en el mes de junio, Max Mara presentará su colección resort en una ciudad que mezcla futurismo y respeto por la tradición. Una elección que también explica la necesidad de las casas de moda de ampliar mercados.Luces encendidas. Aviso del comandante. En treinta minutos ya habremos llegado a Nueva York. Dejando atrás la velocidad de crucero y la paz de los 12.000 metros de altura, me preparo para pisar la ciudad de acero y cristal escribiendo un punto final. ¡Nos leemos en un mes!Nina García para BOCAS Sigue toda la información de Bocas en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.