CALA BIMBA, la primera cápsula estival de BIMBA Y LOLA traslada la ligereza veraniega a un armario de texturas naturales, guiños artesanales y códigos que van del Atlántico al Mediterráneo
El verano nunca se rige por el calendario, es un escenario emocional que nos sostiene el resto del año: una promesa de ligereza, naturalidad, frescura... No es fácil ponerle palabras sin caer en lo cursi, sin embargo, la moda ha sabido materializar esas sensaciones en prendas que asociamos directamente al buen tiempo. A Coco Chanel le bastó apropiarse de una camiseta de rayas para redefinir nuestro armario; y Jane Birkin haría de una cesta de mimbre y unos pies descalzos una aspiración vacacional. En esas coordenadas se mueve CALA BIMBA, la primera cápsula estival de BIMBA Y LOLA: una propuesta de alto verano, desenfadada y abierta a la improvisación.
Lejos de la estridencia y del turismo acelerado, la colección se construye desde una idea íntima: la de esa cala secreta a la que siempre volvemos. Podemos imaginarla entre los chiringuitos de la Ría de Vigo y las calas turquesas de Menorca, pero lo interesante de la propuesta es que no pertenece del todo a ningún lugar. La marca gallega ha sabido capturar esa nostalgia anticipada que define al armario veraniego y hacerlo funcionar en cualquier contexto.






