El árbitro australiano Shaun Evans negó este martes haber realizado de forma deliberada un gesto asociado al supremacismo blanco durante una transmisión del Mundial 2026 y aseguró que el movimiento de su mano fue “involuntario” e “inconsciente”, mientras la FIFA estableció que “no había evidencia” del acto ofensivo.“Quisiera aclarar que no hice intencionadamente ningún gesto o símbolo con la mano para comunicar un mensaje, afiliación, juego o creencia de ningún tipo”, afirmó Evans en un comunicado remitido a EFE por la FIFA tras la polémica generada durante el partido entre Alemania y Curazao (7-1).El colegiado explicó que la única explicación que puede ofrecer es que se trató de “un movimiento involuntario e inconsciente” del que no se dio cuenta en ese momento.

El socio antidiscriminación de la FIFA, Fare Network, lo califica como un símbolo…

— Alerta News 24 (@AlertaNews24) June 15, 2026Las imágenes tomadas más tarde durante el partido muestran que repetí ese movimiento muchas veces mientras sostenía un bolígrafo entre los dedos.La controversia surgió durante la retransmisión previa al encuentro, cuando las cámaras enfocaron al equipo del videoarbitraje (VAR) y Evans apareció realizando con su mano derecha un gesto similar al símbolo de “OK”.