El árbitro australiano Shaun Evans rompió el silencio este martes tras quedar envuelto en una polémica durante el Mundial 2026 por un gesto con la mano que fue asociado por algunos sectores a grupos supremacistas blancos. Luego de que se viralizaran las imágenes y se multiplicaran los cuestionamientos, el integrante del equipo VAR difundió un comunicado para rechazar las acusaciones. Horas más tarde, la FIFA anunció que no encontró pruebas de una infracción disciplinaria y dio por cerrado el caso.La controversia comenzó durante la transmisión del partido entre Alemania y Curazao, cuando las cámaras enfocaron brevemente a Evans mientras realizaba un gesto que la organización FARE Network interpretó como una señal vinculada al denominado “White Power”. La entidad, que colabora con la FIFA y la UEFA en la detección de expresiones discriminatorias, reclamó incluso que el australiano fuera apartado del torneo.El gesto que hizo el árbitroAnte esa situación, Evans negó haber realizado de manera consciente cualquier gesto con connotaciones políticas o ideológicas. “No hice intencionalmente ningún gesto o símbolo con la mano para comunicar un mensaje, una afiliación, una provocación o una creencia de ningún tipo”, afirmó en el comunicado difundido este martes.El árbitro también aseguró que el movimiento fue involuntario y que no advirtió haberlo hecho en el momento. “La única explicación que puedo ofrecer es que se trató de un movimiento involuntario e inconsciente”, señaló.La respuesta de la FIFA llegó pocas horas después. El organismo que preside Gianni Infantino informó que no encontró elementos para avanzar con una sanción. “Después de examinar el asunto relacionado con el árbitro asistente de video suplente Shaun Evans, no ha encontrado evidencia de incumplimientos del Código Disciplinario de la FIFA. El Comité también ha tomado nota de la declaración del señor Evans”, indicó la entidad.Noticia en desarrollo.