Una mujer de 60 años mató a su propia hija en la localidad chaqueña de Tres Isletas y quedó detenida. La supuesta filicida -identificada como Irma Gladis Pérez- se presentó voluntariamente en la comisaría local para confesar el crimen.Según el medio local Diario Norte, la mujer previamente le había confesado a su hermano que había asesinado de una puñalada a su hija a través de un mensaje de audio. El tío de la víctima -identificada cómo Pamela Magalí Gauna, de 28 años,-fue a la dependencia policial para alertar sobre crimen.La casa donde habría ocurrido el filicidio, que tuvo como protagonistas a Irma Gladis Pérez (60) y Pamela Magalí Gauna (28)Al recibir el aviso, los efectivos se trasladaron de inmediato hacia la vivienda de la imputada. Allí la policía halló el cuerpo sin vida de la joven con lesiones en la zona del cuello y heridas defensivas en los brazos y manos.Además, secuestraron un cuchillo tipo carnicero con manchas de sangre, teléfonos celulares y prendas de vestir.Mientras los efectivos inspeccionaban la escena del crimen, la presunta filicida ingresó por sus propios medios a la comisaría y confesó el asesinato.Los peritos encabezaron un exhaustivo despliegue científico en la casa donde habría ocurrido el filicidio. Al terminar las tareas, personal de la División Bomberos trasladó el cuerpo de la joven para que se le practicara la autopsia forense.El caso quedó a cargo del fiscal subrogante N° 1, Gerónimo Roggero, quien dispuso la inmediata detención de la madre bajo la carátula de homicidio.La llamativa frase de la víctima en sus redes sociales y un audio misteriosoTras la noticia del crimen, cobró relevancia un mensaje en el perfil de Facebook de la víctima. La joven de 28 años tenía una descripción que contrasta con el trágico final: “Mi mamá lo es todo. Hija Única”.La frase comenzó a circular en las últimas horas junto con numerosas muestras de dolor y despedidas de familiares y amigos.El llamativo mensaje en el perfil de Facebook de la víctimaAsimismo, la investigación sumó en las últimas horas un elemento inquietante. Se trata de un audio de WhatsApp atribuido a la agresora: “Antes que la jueguen en Buenos Aires, la juego yo”.Los investigadores trabajan para determinar cuándo fue grabado el audio, en qué contexto fue enviado, a quién estaba dirigido y qué quiso expresar la acusada con esa mención a Buenos Aires. También buscan establecer si existía la posibilidad de que la víctima viajara a esa ciudad o si se trataba de algo que la madre creía que podía suceder. La investigación avanza para esclarecer las circunstancias del hecho.