El Papa León XIV presentó esta semana el mensaje oficial para la décima Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el próximo 15 de noviembre bajo el lema "El Señor es el refugio del pobre". Alejado de ser un saludo protocolar, el texto se convirtió en una radiografía crítica de los tiempos actuales, donde el Pontífice condenó lo que definió como una "corrupción arrogante" que fractura la convivencia social. Sostiene que la raíz de la injusticia actual no es solo la falta de recursos, sino una pérdida del sentido de trascendencia. A partir de lo dicho por el obispo de Roma, cuando las sociedades olvidan la bondad y la misericordia, las relaciones humanas se corrompen: ya no se vive "junto al otro" en respeto mutuo, sino "sobre el otro" bajo una lógica de dominio y opresión. Esta dinámica, señala, genera un fenómeno de marginación que califica como "irreverente": se trata de una cultura del descarte que no solo afecta a individuos, sino a poblaciones enteras, cuya voz es "devorada como el pan" por los sectores de poder. Allí, uno de los puntos más innovadores y a la vez preocupantes del mensaje se centra en el entorno digital y la inteligencia artificial. El Papa advierte sobre el surgimiento de técnicas “insidiosas” que silencian el grito de justicia de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. En ese sentido, señala que el uso de algoritmos y plataformas digitales tiende a reforzar prejuicios preexistentes, consolidando miradas sesgadas sobre la pobreza y la exclusión social.
"La corrupción genera injusticia": el fuerte mensaje del Papa León XIV en la Jornada Mundial de los Pobres
Al conmemorarse el décimo aniversario de esta jornada, el Pontífice denunció la lógica del "dominio y atropello" que margina a los más necesitados.








