Luca Parmitano, que estuvo en 2019 en el espacio, será el primer piloto europeo en una misión Artemis, marcando un hito en la cooperación entre la NASA y la Agencia Espacial Europea (NASA)
“Quiero un menú italiano en Artemis III. La gastronomía de mi país es un tesoro de la Unesco y todo el mundo quiere algo de comida italiana”. Con esa contundencia, el astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), Luca Parmitano, siciliano de 49 años, y designado piloto de la próxima misión espacial Artemis III de la NASA, pidió que se incluya comida originaria de Italia.La misión Artemis III marcará un hito en la exploración espacial al integrar por primera vez a un astronauta europeo como piloto en una tripulación de la NASA, mientras prueba el mayor operativo de lanzamientos y acoplamientos lunares hasta la fecha. PUBLICIDADParmitano fue presentado oficialmente la semana pasada por la NASA junto a sus compañeros en una ceremonia que combinó profesionalismo y humor, y anticipó la presencia de “algo italiano en el menú” entre las exigencias logísticas del vuelo espacial.Parmitano bromeó sobre su deseo de comida italiana en el menú y destacó que la gastronomía de su país es un tesoro reconocido por la Unesco (Imagen Ilustrativa Infobae)El carácter internacional y la diversidad cultural son dos sellos distintivos de Artemis III, prevista para despegar entre mediados y fines de 2027 desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. PUBLICIDADLa tripulación está conformada por el comandante estadounidense Randy Bresnik, el propio Parmitano como piloto, el médico e ingeniero Frank Rubio y el ingeniero Andre Douglas. Junto a ellos, el astronauta Bob Hines fue designado como suplente, listo para sumarse en caso de cualquier eventualidad.Durante la presentación, Parmitano no dudó en bromear sobre su deseo de encontrar “algo italiano en el menú”, evocando la inclusión de una célebre crema de chocolate en Artemis II. “Las diferencias aportan diversidad y enriquecen a la tripulación”, concluyó.PUBLICIDADEl astronauta italiano suma experiencia en dos misiones en la EEI y protagonizó caminatas espaciales de alto riesgo, incluida una con fallo técnico en su casco









