L�deres

De la Agencia Espacial Europea (ESA)

Este ex militar italiano es uno de los cuatro astronautas que en 2027 orbitar� la Tierra durante dos semanas y ensayar� maniobras clave para el alunizaje previsto para 2028. "Ya he empezado a familiarizarme con la nave Ori�n; ser� como una extensi�n de mi propio cuerpo", asegura desde HoustonRetrato oficial de Luca Parmitano para la misi�n Artemis 3Actualizado Viernes,

junio

22:56El pasado mi�rcoles, un d�a despu�s de que la NASA anunciara en rueda de prensa el nombre de los cuatro tripulantes de la misi�n Artemis 3, el astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) Luca Parmitano (Patern�, 1976) estaba ya entrenando dentro de la nave Ori�n en la que el pr�ximo a�o pasar� dos semanas junto a sus colegas estadounidenses Randy Bresnik -que ejercer� de comandante- y los especialistas Frank Rubio y Andre Douglas. "He dedicado el mi�rcoles y el jueves a empezar a familiarizarme con el entorno de la Ori�n y, sobre todo, con su sistema de mando y control, que tendr� que aprender a dominar, ya que ser� como una extensi�n de mi propio cuerpo", cuenta Parmitano durante una entrevista por videoconferencia desde su casa de Houston.All� son las ocho de la ma�ana, y en cuanto acabe las entrevistas previstas, este experimentado astronauta y ex piloto de las Fuerzas Armadas italianas volver� al Centro Johnson de la NASA para seguir entren�ndose para Artemis 3, la complicada misi�n que servir� para preparar el alunizaje previsto en 2028, con Artemis 4. Su objetivo ser� seguir poniendo a prueba la nave Ori�n y ensayar el acoplamiento con los m�dulos lunares que est�n desarrollando las empresas SpaceX, de Elon Musk y Blue Origin, de Jeff Bezos. Ser� su tercera misi�n, pues en 2013 y 2019 realiz� dos estancias de larga duraci�n en la Estaci�n Espacial Internacional (ISS). La primera, de 166 d�as, fue denominada Volare por la famosa canci�n de Domenico Modugno, mientras que la segunda, Beyond (m�s all�), dur� 200 d�as.�Cu�ndo supo que hab�a sido elegido para Artemis 3?Me lo dijeron apenas una semana antes del anuncio, porque hab�a recibido una comunicaci�n sobre una solicitud para que participara como piloto en la misi�n Artemis 3 pero no ten�a ninguna confirmaci�n; era simplemente una propuesta de asignaci�n. Hace unos 10 d�as, el jefe de la Oficina de Astronautas de la NASA me llam� a su despacho para una reuni�n con un t�tulo ficticio. Y cuando entr� en la oficina, all� estaban otros tres astronautas. Entonces, sin demasiados pre�mbulos, nos dijo: "Miren a su alrededor; esta es la tripulaci�n de Artemis 3".�Pudo dec�rselo a su familia o fue un completo secreto?Justo despu�s de la asignaci�n preguntamos si pod�amos compartir la noticia con alguien. Nos pidieron que mantuvi�ramos el secreto, pero que pod�amos compartirlo con nuestras familias. As� que yo se lo cont� a mis hijas y a mi mujer. �Puedo preguntarle la edad de sus hijas y si su mujer trabaja en el sector aeroespacial? S�, claro. Mis hijas tienen 16 y 19 a�os y mi mujer trabaja en recursos humanos, en el sector industrial pero no tiene nada que ver con el mundo del espacio. Artemis 3 no va a alunizar pero usted va a formar parte del programa lunar. Cuando se convirti� en astronauta en 2009, �hab�a pensado en la posibilidad de ir a la Luna o so�aba con ello, o estaba centrado en la Estaci�n Espacial Internacional (ISS)?�Por qu� hablar en pasado? Cuando fui seleccionado so�aba, y sigo so�ando, con muchos proyectos. Sab�a que el programa en marcha era la ISS y, por tanto, mi deseo era, y sigue siendo, contribuir all� donde sea posible hacerlo. En aquel momento, la Estaci�n Espacial Internacional era, y contin�a siendo, el mayor programa cient�fico en �rbita. Por eso, la posibilidad de participar en una o varias misiones de larga duraci�n era, y sigue siendo, creo, algo absolutamente fascinante y de enorme inter�s. Hace 15 a�os, en cambio, la Luna era un proyecto relativamente lejano; no era algo en lo que me centrara cuando mi objetivo era volar a la ISS. Hoy, sin embargo, desde que la misi�n Artemis 2 regres�, la Luna se ha convertido en una meta alcanzable y creo que somos muchos los que deseamos contribuir al proyecto lunar.�Qu� significa para usted ser el primer europeo en una misi�n del programa lunar? En realidad, son ustedes, los periodistas, quienes buscan los r�cords y se fijan en los n�meros. Yo solo pienso en dar lo mejor de m� mismo. Ser el primero, el segundo o el tercero no es algo en lo que pensemos. Lo que realmente importa es esto: la misi�n m�s importante siempre es la siguiente, la que a�n est� por llegar, la que todav�a debe desarrollarse. Artemis 3 no aterrizar� en la superficie lunar; es una misi�n de prueba y validaci�n. Mi tripulaci�n no pasar� a la historia por ese motivo, as� que no estamos en busca de r�cords; estamos en busca de contribuir. �En qu� papel puedo aportar m�s? �D�nde puedo aprovechar al m�ximo mis capacidades para mejorar la misi�n que vendr� despu�s? Eso es todo en lo que pensamos.La NASA a�n no ha dicho en qu� mes de 2027 podr�a lanzarse Artemis 3. �Tiene una idea de cu�ndo podr�a ser como pronto? Podr�a dar una fecha, pero la �nica certeza en el mundo aeroespacial es que todo cambia. Precisamente ayer [por el jueves] estuvimos en una primera reuni�n con el equipo en tierra para entender cu�les ser�an algunas de las condiciones para las fases de aproximaci�n entre la nave Ori�n y las naves espaciales con las que vamos a realizar el acoplamiento. En este momento todav�a no contamos con un perfil de misi�n definido, por lo que es imposible dar una fecha de lanzamiento.En sus dos misiones espaciales previas vol� en la nave rusa Soyuz, mientras que en Artemis 3, ir� en Ori�n. Como piloto, �c�mo valora esta nave de la NASA y la ESA? La Soyuz es una nave espacial absolutamente extraordinaria desde el punto de vista de su robustez, su fiabilidad y su previsibilidad. Fue dise�ada para alcanzar la �rbita, realizar maniobras de encuentro y acoplamiento con una precisi�n extrema y regresar a la Tierra. Es una nave a la que he tenido un gran aprecio, pero fue concebida hace m�s de 40 a�os. La Ori�n, en cambio, es una nave dise�ada para el espacio profundo. Tiene una ergonom�a completamente diferente, est� pensada para que su tripulaci�n pueda vivir en ella durante varias semanas y, sobre todo, cuenta con una integraci�n entre el ser humano y la m�quina propia del siglo XXI, no del siglo XX. Por eso, representa sin duda un verdadero salto generacional.Para saber m�sPese a que el 40% de los astronautas de la NASA en activo son mujeres, los cuatro seleccionados para esta misi�n son hombres, un aspecto que ha causado una pol�mica en la comunidad aeroespacial.Ha sorprendido que entre los astronautas de Artemis 3 no haya ninguna mujer. �A usted tambi�n? Como ya tuve ocasi�n de decir tambi�n en Italia, aunque mis palabras fueron malinterpretadas, lo que realmente me sorprende es la pregunta: �qu� es exactamente lo que se est� buscando? Porque yo creo que lo importante es la diversidad y la inclusi�n. Me parece que mi tripulaci�n representa muy bien una gran variedad de trayectorias, or�genes, capacidades e incluso apariencias. La diversidad no se limita �nicamente al g�nero; existen muchas formas de diversidad y no deber�amos centrarnos en una sola por encima de las dem�s. Mi tripulaci�n es muy diversa y, sin duda, en el futuro habr� tambi�n tripulaciones con una mayor�a femenina. M�s que una posibilidad, estoy convencido de que ser� una realidad. Es una pregunta que me sorprende.La pregunta se debe tambi�n a que la propia NASA ha subrayado repetidamente que en la tripulaci�n de Artemis 3 habr�a una mujer y un astronauta negro. Con la reestructuraci�n del programa, eso s�, el alunizaje previsto para Artemis 3 ha pasado a ser el objetivo de Artemis 4. En Artemis 2 estuvo Christina Koch, con quien ya he volado [convivieron en la ISS entre 2019 y 2020]. La pr�xima misi�n tendr�, si las caracter�sticas de la tripulaci�n lo requieren, una tripulaci�n femenina, con personas de color, europea o internacional. Todo depende de la misi�n y del papel que cada astronauta deba desempe�ar. No creo que haga falta centrarnos en esos detalles. Ha sido tambi�n entrenador de astronautas europeos, entre ellos del espa�ol Pablo �lvarez. En su opini�n, �qu� cualidades debe reunir un astronauta hoy en d�a?Creo que la trayectoria y la experiencia de un astronauta deben ser lo m�s variadas posible. Lo que buscamos en los procesos de selecci�n son personas con un perfil que les permita aprender y desempe�ar una amplia variedad de funciones y competencias completamente distintas. Por ejemplo, Pablo, con su formaci�n en ingenier�a, pero tambi�n con su experiencia de vuelo y su preparaci�n f�sica, es sin duda un candidato muy s�lido, al igual que los dem�s miembros de su promoci�n. Marco [Sieber], que es m�dico; Rosemary [Coogan], con su formaci�n cient�fica; Sophie [Adenot], con su experiencia en vuelo experimental; o Rapha�l [Li�geois], con su perfil cient�fico e ingenieril. Todos ellos aportan trayectorias muy valiosas. El bagaje profesional es importante, porque constituye el punto de partida, pero despu�s evaluamos a la persona en su conjunto. Lo que realmente buscamos es su capacidad de adaptaci�n, su habilidad para aprender y tambi�n su disposici�n a asumir nuevos retos y ponerse a prueba. Esas son las cualidades que consideramos fundamentales. Es dif�cil dar una lista concreta de caracter�sticas.Usted estudi� Ciencias Pol�ticas con una tesis sobre derecho internacional. Precisamente la ISS se suele considerar como una especie del para�so del derecho internacional, en el sentido de que trabajan juntos astronautas de distintos pa�ses, y siguen colaborando incluso cuando se han roto las relaciones en tierra o hay conflictos b�licos, como ha ocurrido con Rusia.El a�o pasado tuvimos una gran conferencia de astron�utica en Mil�n y el presidente de aquella conferencia pronunci� unas palabras que se me quedaron grabadas: "Cuando llegamos los del mundo aeroespacial a los informativos, llevamos buenas noticias". Esta declaraci�n encierra un gran significado, porque, en el fondo, el gran sue�o de la exploraci�n espacial tiene la capacidad de unir a las personas. Es un hecho: nos une a todos. Existen muchas formas de generar cohesi�n y de unir a las personas. Una de ellas consiste en crear un enemigo com�n; se identifica a un adversario y se une a un grupo bajo la l�gica de "nosotros contra ellos". Pero tambi�n existe la posibilidad de compartir un gran sue�o com�n, y eso es mucho m�s poderoso, porque une a todos sin necesidad de generar negatividad. El espacio es uno de esos motores de positividad. Nosotros llevamos buenas noticias; creemos en un sue�o compartido, creemos en la tecnolog�a, en la exploraci�n y en la ciencia al servicio de la humanidad. Por eso, a bordo de la ISS, dejamos atr�s las barreras de las banderas, las fronteras y los antecedentes de cada uno, y nos centramos en lo que tenemos en com�n, que es, en realidad, casi todo.Durante un paseo espacial en la Estaci�n Espacial Internacional (ISS)ESAA lo largo de su carrera, Luca Parmitano ha tenido que hacer frente a dos situaciones de riesgo. En 2005, durante un vuelo de entrenamiento de la Fuerza A�rea Italiana sobre el Canal de La Mancha, una cig�e�a impact� violentamente contra su caza AMX, rompiendo el parabrisas y dejando la cabina casi sin visibilidad, pero el siciliano logr� mantener el control durante m�s de media hora y aterrizar en B�lgica.En 2013, durante su primera misi�n espacial, sufri� uno de los accidentes m�s graves que han ocurrido en la ISS. En plena caminata espacial, su casco comenz� a llenarse de agua, y a medida que sub�a no pod�a respirar, comunicarse, ni ver. Depend�a de su arn�s de seguridad para regresar a la esclusa y ponerse a salvo. Lo record� el director de la ESA, Josef Aschbacher, durante un discurso esta semana: "Luca manej� la crisis, que pon�a en peligro su vida, con tal calma y serenidad que su ritmo card�aco se mantuvo estable, como en reposo, y sus compa�eros en el centro de control de la misi�n ni siquiera notaron que estuviera estresado. Esta es una historia que se cuenta en los pasillos de la ESA como una leyenda. Es una historia que dice m�s sobre un astronauta que cualquier curr�culum", asegur� el m�ximo responsable de la agencia europea.�Pens� que pod�a morir durante esa caminata espacial? �De qu� modo ese incidente con el casco mejor� los protocolos de seguridad?Est� claro que, cuando se lleva a cabo exploraci�n y se trabaja con tecnolog�as que a�n est�n en fase de desarrollo, existe una base de riesgo, un componente de riesgo inherente. Lo mismo ocurre con las actividades extravehiculares: siempre hay un nivel de riesgo que gestionamos lo mejor posible con nuestras capacidades, pero siempre puede surgir un imprevisto, como el que me ocurri� a m�. En mi caso, evidentemente, estoy aqu� para contarlo. El entrenamiento que recib� y la capacidad del equipo de apoyo en Tierra me permitieron resolver aquella situaci�n de emergencia, y hoy nuestros procedimientos garantizan que una situaci�n similar no vuelva a repetirse. Sin embargo, cuando me preparo para una misi�n que es, en gran medida, experimental, nos enfrentamos a numerosas inc�gnitas que todav�a desconocemos, y cada una de ellas implica un riesgo potencial.Nuestros procedimientos de ensayo y nuestro enfoque como pilotos de pruebas son precisamente lo que nos permite afrontar esos riesgos con plena conciencia y tratar de minimizarlos al m�ximo. Ese es tambi�n uno de los motivos por los que creo que he sido asignado a Artemis 3. Aunque afortunadamente esos incidentes no son frecuentes, la semana pasada hubo una situaci�n de peligro en la ISS por una fuga de aire en el m�dulo ruso. La primera cuesti�n es que hay que analizar las cosas con el conocimiento adecuado. Yo estaba en el centro de control de Houston el viernes pasado, precisamente cuando se orden� a la tripulaci�n trasladarse a la c�psula Dragon en lo que se denomina una configuraci�n de refugio seguro (safe haven configuration), es decir, una situaci�n en la que la tripulaci�n estaba preparada para regresar a la Tierra en caso de peligro. La raz�n es que esta fuga a bordo de la estaci�n espacial es un problema conocido desde hace muchos a�os. Sabemos cu�l es el problema y contamos con una estrategia operativa para resolverlo. Los colegas rusos hab�an detectado una nueva fuga y quer�an intervenir para repararla, pero esa intervenci�n no hab�a sido coordinada. Como no se conoc�an las posibles consecuencias, se decidi� poner a la tripulaci�n en situaci�n de refugio seguro, porque en ese momento no sab�amos qu� pod�a ocurrir si los colegas rusos llevaban a cabo la reparaci�n. Por tanto, no hubo un aumento repentino del riesgo; lo que existi� fue una falta de informaci�n suficiente para tomar una decisi�n con certeza. Por eso, inmediatamente despu�s de que los colegas rusos comunicaran que pospondr�an la intervenci�n, la situaci�n de emergencia qued� cancelada. Por ello, hay que ser muy cuidadosos con lo que se dice. Tambi�n ustedes, los periodistas, tienen la responsabilidad de comunicar los hechos con precisi�n. No hubo un incremento del riesgo; hubo una medida preventiva ante posibles efectos desconocidos derivados de una intervenci�n t�cnica.Los cuatro astronautas de Artemis 3 y el reservista posan con el director de la ESA, Josef Aschbacher, durante el acto en el que se present� la tripulaci�n. De izquierda a derecha: Bob Hines, Andre Douglas, Luca Parmitano, Aschbacher, Randy Bresnik y Frank RubioNASA�Hay alg�n astronauta que admirara especialmente y al que haya podido conocer?He conocido a muchos pero me resulta muy dif�cil elegir solo a uno. Admiro a mis colegas de las generaciones anteriores por todo lo que hicieron; fueron ellos quienes nos abrieron el camino a nosotros. Del mismo modo, espero que yo tambi�n pueda contribuir a abrir el camino para los astronautas de las generaciones futuras. Su primera misi�n a la ISS fue bautizada 'Volare', por la canci�n de Domenico Modugno, �eligi� usted el nombre?En realidad, organizamos un concurso en el que much�simas personas de Italia propusieron nombres para la misi�n. Despu�s, yo expres� mis preferencias entre los que m�s me gustaban y, junto con otras personas, decidimos finalmente que el nombre ser�a Volare. No fue una decisi�n individual, sino una elecci�n colectiva.