La presión tributaria sobre la producción agrícola sigue siendo muy elevada. En junio, el Índice FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), determinó que de cada $100 de renta agrícola, $61,9 se destinan al pago de impuestos nacionales, provinciales y municipales. En marzo, el registro se ubicó en el 62,5%.Si se analiza por cultivo, la participación del Estado fue de 61,7 por ciento en soja, 59 por ciento en maíz, 73,6 por ciento en trigo y 68,1 por ciento en girasol. De acuerdo con FADA, después de pagar los costos de producción, el dinero que le queda al productor se divide en tres: los impuestos que se pagan se llevan el 61,9 por ciento; en el alquiler de la tierra (70% de la producción en Argentina se hace bajo arrendamiento), se va el 29,7 por ciento y, finalmente, queda una ganancia del 8,5 por ciento.A nivel provincial, se observaron diferencias. Mientras el promedio nacional fue del 61,9 por ciento, en Córdoba el índice se ubicó en el 60,2 por ciento; en Buenos Aires en el 59 por ciento; en Santa Fe en el 55,6 por ciento; en La Pampa en el 58,9 por ciento; en San Luis en el 58,2 por ciento y en Entre Ríos en el 65,5 por ciento. Estas variaciones se deben a factores como los costos de producción, los fletes y los impuestos provinciales y locales que se aplican en cada caso.Del total de impuestos que afronta una hectárea agrícola, el 56,7 por ciento corresponde a impuestos nacionales no coparticipables, principalmente derechos de exportación e impuesto a los créditos y débitos bancarios. "Los impuestos nacionales coparticipables entre Nación y provincias representan el 32,9 por ciento; los impuestos provinciales explican el 9,3 por ciento y los municipales el 1,1 por ciento", detalló FADA en su informe trimestral.“La mayor parte de los impuestos corresponden a nacionales no coparticipables. Esto significa que los recursos salen de las regiones productivas y no vuelven de manera directa a las provincias donde se generan”, señalaron desde la fundación.El maíz fue el que sintió con más fuerza el aumento de los costos productivos. "El trigo y el girasol se beneficiaron por subas de precio, y en trigo también influyó la baja de retenciones", explicó Antonella Semadeni, economista de FADA. Cabe recordar que en marzo, el indicador para esta gramínea alcanzó el 104,4 por ciento en el relevamiento periódico de la entidad.CostosUno de los factores que continúa impactando en los costos de producción es el precio de la urea, uno de los fertilizantes más utilizados en Argentina. En lo que va de 2026 acumula un aumento del 48%, como consecuencia de la guerra en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz, desde donde parte al resto del mundo gran parte de este insumo."Actualmente se necesitan 4 toneladas de maíz para comprar una tonelada de urea, mientras que para el trigo se requieren 3,4 toneladas", detalló Fiorella Savarino, economista de FADA. "La urea sigue en niveles altos y los fletes aumentaron en los últimos meses, dos variables que preocupan una vez más", agregó.En junio, el precio del trigo subió 15,5 por ciento respecto de marzo y se ubicó un 6,8 por ciento por arriba de junio del 2025. Por otro lado, la alícuota de derechos de exportación para este cultivo pasó del 7,5 al 5,5 por ciento. "La combinación de mejores precios y la baja de retenciones ayudó a los números del trigo, aunque los costos todavía siguen teniendo un peso importante", dijo Savarino. El maíz, el más golpeadoEl maíz no corrió con la misma suerte, su precio aumentó solo un 1,2 por ciento en relación a marzo y paralelamente, en el mismo período, los fletes crecieron el 26 por ciento, acumulando una suba del 37,3 por ciento con respecto a junio de 2025. "Como el transporte tiene un peso importante particularmente en los costos de este cultivo, el impacto fue mayor. Los aumentos en transporte afectan especialmente a las provincias más alejadas de los puertos", expresó Nicolle Pisani Claro, economista jefa FADA.Para dimensionar el peso de este ítem, vale mencionar que en Córdoba, San Luis y La Pampa, 2 de cada 10 camiones de maíz producidos se destinan a cubrir costos de transporte.
Estado recaudador: de cada $100 de renta agrícola, $61,9 se destinan al pago de impuestos
El 56,7 % corresponde a tributos nacionales no coparticipables.La participación fue de 61,7% en soja; 59% en maíz; 73,6% en trigo y 68,1% en girasol.Qué pasó con los costos de producción.











