Luis Felipe Feliciano Egoroff, de 32 años, es uno de los detenidos por el homicidio de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, la joven de 21 años que falleció tras ser arrojada sin cuerda de un puente el sábado en la ciudad de Limeira, estado de San Pablo.La Justicia brasilera determinó la prisión preventiva para los tres instructores involucrados en el trágico fallecimiento de Maria Eduarda. El juez Paulo Henrique Stahlberg Natal ordenó la prisión preventiva para Egoroff y sus dos compañeros, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra.La decisión judicial fue tomada en base a indicios de un intento de fuga de los acusados, que trataron de irse del lugar del incidente. Mientras la investigación continúa, se analiza también el contenido de las redes sociales de los tres hombres, que decían ser instructores de rope jumping (salto con cuerda).El video de Luis Felipe Feliciano Egoroff, uno de los detenidos por el homicidio de Maria Eduarda Rodrigues de FreitasEgoroff tenía varios videos subidos a su cuenta de Instagram, decía trabajar para la empresa de turismo aventura "Entre Cuerdas", la que contrató la difunta joven -una compañía que no estaba registrada formalmente y solo existía en las redes sociales- y en una de sus publicaciones se lo ve saltando desde el mismo puente con un niño en brazos. En el breve clip se lo ve tomar impulso en el Ponte do Esqueleto, a 40 metros de altura, mientras tiene sujetado al niño a su pecho con un arnés -el pequeño lo toma con fuerza con ambos brazos por el cuello- hace una carrera hasta el final de la plataforma y salta al vacío.El aterrador vídeo fue grabado en junio de 2023, tres años antes de que la joven fuese lanzada al vacío desde el mismo lugar donde lanzaron a María Eduarda.En otro vídeo de febrero, Egoroff y otro instructor lanzaron a otro joven exactamente en la misma postura "de avión", que no se recomienda para principiantes, según consigna el medio O Globo tras consultar a múltiples especialistas.El hombre mostraba sus "acrobacias aéreas" con cuerdas elásticas, esquivaba columnas de hormigón durante su salto y demostraba así sus presuntas habilidades en el aire.El mismo medio brasilero indica que Egoroff declaró a la policía que ganaba aproximadamente 180 reales por salto, lo que se traduce en 35 dólares, y que las tareas de verificación de las cuerdas y la seguridad de los saltadores la realizaba de forma "conjunta" con sus compañeros. Los investigadores le preguntaron si era responsable de instalar el equipo de seguridad o de realizar la inspección final antes del salto de María Eduarda, y Luis Felipe respondió que no lo recordaba, según informó el diario Fantástico.El salto del horror en Brasil: no hubo doble verificación La falta de división de tareas fija durante los saltos también se considera un error garrafal, ya que cada rol cumple funciones vitales para asegurar a los participantes. Los tres acusados negaron tener responsabilidad en la muerte de María Eduarda. Marco Antonio Junior, conocido como Jota, presidente de la Asociación Brasileña de Salto de Cuerda y Péndulo Humano (ABRJH), explicó a O Globo que este tipo de salto requiere una doble verificación, algo que no ocurrió cuando la víctima fue lanzada desde una altura de 40 metros sin que los tres instructores presentes se percataran de la ausencia de la cuerda de seguridad."Cuando vi el video pensé: 'Esto explica por qué sucedió'. No hay un estándar mínimo de seguridad; tres personas haciendo el mismo trabajo, La levantaron, la alzaron y la lanzaron como un saco de papas. No les importó en absoluto la vida de la persona. Nada. Es grotesco", manifestó Jota."El salto no tenía ningún estándar de seguridad. Un instructor tiene que sujetar la cuerda al cliente y el otro instructor debe verificar que la cuerda esté bien sujeta. Para eso sirve un salto en tándem, pero aquí había tres personas haciendo lo mismo, cumpliendo la misma función, sin tener idea de lo que estaban haciendo", opinó.El profesional responsable de atar y ajustar la cuerda a la altura correcta se conoce como "aparejador". "No se trata solo de ponerle la cuerda a la persona y creer que el técnico la dejó a la altura correcta, porque él también es humano y puede cometer errores, la obligación del instructor es ir al borde de la plataforma, agarrar la cuerda y tomar la medida como doble chequeo, peor no hicieron nada, absolutamente nada. De hecho, no tenían ningún protocolo", arremetió Jota.A los investigadores también les llamó la atención la inmediata desactivación de las redes sociales de la empresa que ofrecía los servicios de "rope jump" con la promesa de un "salto extraordinario". Tenían más de 80.000 seguidores en Instagram y su slogan era: "Tú sueñas. Nosotros lo hacemos realidad".En medio de la conmoción que genera la muerte de la joven, el municipio de Limeira anunció que presentará una demanda contra el gobierno federal por el estado de abandono en que se encuentra el puente, usado habitualmente por deportistas extremos para realizar sus saltos, y la falta de controles de las autoridades.
El aterrador video de uno de los instructores de rope jumping de Brasil haciendo una acrobacia con un niño en el mismo puente donde murió María Eduarda Rodrigues de Freitas
A 40 metros de altura, Luis Felipe Feliciano Egoroff se lanzó al vacío con una criatura en brazos.Fue en el mismo lugar desde donde saltó la joven de 21 años sin cuerda de seguridad.











