LiteraturaEl escritor italiano culmina su proyecto sobre la figura de Benito Mussolini con la publicaci�n de 'El fin y el principio'. En algunas de sus p�ginas ha dejado al margen su m�todo, el de una novela documental adherida a la realidadEl escritor Antonio Scurati durante una entrevista en Madrid en 2023.Actualizado Martes,
junio
06:50Desde el otro lado de una videollamada de Zoom, Antonio Scurati impresionaba. A su espalda sobresal�an ejemplares de M, la saga que ahora culmina en Espa�a con la publicaci�n de su quinto volumen, El fin y el principio (Alfaguara), donde recoge los dos �ltimos a�os de Benito Mussolini. M�s de una veintena de portadas, algunas de sus m�s de 40 traducciones, custodiaban al autor mirando al frente. Son la imagen de la huella feroz que su escritura ha supuesto para este napolitano nacido en 1969 y profesor de escritura en la Universidad Libre de Lengua y Comunicaci�n de Mil�n.Cuando estaba terminando de escribir este �ltimo libro, me dijo que estaba exhausto. �Ahora que lo termin�, c�mo se encuentra?Es cierto, estaba agotado y me dije 'basta, ahora tienes que descansar un buen rato'. Hacer, como dicen los agricultores, un periodo de barbecho, pero luego pens�: 'Tal vez, despu�s de 3.000 p�ginas escribiendo sobre fascistas, deber�a escribir sobre antifascistas que pueden servir de ejemplo y fuente de esperanza'. As� que empec� a escribir otro libro, que ya estoy terminando, y estoy agotado otra vez.�Puede darnos m�s detalles sobre el libro o las figuras elegidas?Son 20 antifascistas que, a lo largo del siglo XX, en el contexto europeo, no s�lo en Italia, lucharon por la democracia en varios frentes, no s�lo contra las dictaduras sino tambi�n en el terreno de la expansi�n y la conquista de derechos. Hay una espa�ola, Clara Campoamor. No estoy descubriendo nada nuevo, son breves narraciones que cuentan su vida y su lucha. Obviamente, estoy buscando la clave literaria, la idea de una pedagog�a c�vica que incluya la literaria. Algunas figuras fueron famosas, luego en algunos casos olvidadas o redescubiertas, como Campoamor. Es una especie de pante�n secular de h�roes democr�ticos. Creo que es �til.En 2027 hay elecciones en Italia y el nuevo partido de ultraderecha, Futuro Nazionale, acaba de duplicar su n�mero de parlamentarios a costa de otros grupos pol�ticos.Trato de evitar siempre el juego de encontrar similitudes entre la nueva derecha, la extrema derecha europea y el fascismo hist�rico de hace 100 a�os pero, en lo que respecta a Futuro Nazionale, resulta evidente que su linaje forma parte del fascismo hist�rico. Empezando por los s�mbolos que evocan, como la flotilla Decima Mas, un mito de la formaci�n de la Armada italiana que tambi�n se us� en la ret�rica de guerra fascista.�Qu� puede decirnos de Roberto Vannacci, ex general al frente de este partido nacido en febrero?En una conferencia reciente utiliz� el discurso de los marginados, diciendo: �Somos la escoria, los que nadie quiere, y estamos orgullosos de ello�. M�s de uno de mis lectores me ha escrito dici�ndome: �Es exactamente el discurso que Mussolini pronuncia en la primera asamblea fundacional del fascismo en la Plaza del Santo Sepulcro de Mil�n, seg�n relata en su libro�. Y en efecto as� es, una ret�rica id�ntica, casi superpuesta. Vannacci hizo esto deliberadamente para recordar las palabras de Mussolini. Pero sus palabras en esa plaza son desconocidas, nadie sabe con exactitud qu� dijo. No me cabe duda de que ese Mussolini al que alude es el m�o.�La derecha liberal, el centro y la izquierda no han conseguido ser una alternativa en Italia?La discusi�n sobre esto ser�a larga. Todav�a estamos viviendo una fase de crisis profunda del proyecto progresista italiano, europeo y occidental. Un momento hist�rico en el que la pol�tica del miedo prevalece sobre la pol�tica de la esperanza. Para que el progresismo vuelva a triunfar, debemos ser capaces de proponer a los votantes una idea de Europa y Occidente en la que el futuro parezca mejor que el presente. Esta es una tarea muy dif�cil, y no podemos subestimarla.�Por qu� cree que esto es tan complicado?Porque, en esencia, a los partidos reaccionarios de extrema derecha les resulta f�cil decir que el pasado era mejor que el presente, cuando el presente es un presente de crisis. Es mentira, pero es una mentira efectiva.Pero perm�tame apuntar algo: usted vive y escribe en un peri�dico en un pa�s en el que las fuerzas progresistas que est�n en el gobierno han logrado representar una alternativa a la nueva derecha No quiero entrar en los esc�ndalos de corrupci�n que est�n afectando al gobierno de S�nchez porque no los conozco bien pero, visto desde aqu�, su gobierno representa en muchos aspectos una opci�n. Me refiero a la transici�n ecol�gica, las energ�as renovables y los costes energ�ticos. Es decir, no hablo de ideolog�a sino de cuestiones t�cnicas.Quer�a preguntarle por la hegemon�a cultural de nuestra �poca y d�nde cree que se halla dentro de �sta el intelectual.En Italia ha habido mucho debate sobre c�mo la derecha posfascista ha intentado obtener la hegemon�a cultural a trav�s de la ocupaci�n de puestos en instituciones culturales. Esta determinaci�n miserable con la que colocan a los suyos incluso en las orquestas, aunque carezcan de curriculum art�stico. Pero es todo falso: la nueva derecha, la extrema derecha, no es capaz de expresar liderazgo ni una hegemon�a cultural en el sentido de cultura art�stica o de cultura intelectual.�Qui�n la ostenta, entonces?En un sentido amplio, en un sentido antropol�gico, en Italia como en el resto del mundo, desde hace al menos 30 a�os, ya no la ostentan los intelectuales, ni los de derecha ni los de izquierda, sino que la ostenta primero la televisi�n. Hegemon�a cultural fue el berlusconismo durante 30 a�os, puro entretenimiento de baja calidad. Ahora la hegemon�a la tienen las redes sociales.�Los influencers?Exactamente.Dado que se ha publicado ya el �ltimo volumen de la saga M, me gustar�a saber si ha notado cambios de estilo en su escritura.S�, creo que hay una diferencia de estilo en este �ltimo libro. Tras haber realizado un enorme esfuerzo por ofrecer una s�ntesis de toda una �poca y tambi�n por informar sobre aspectos de ese mundo que desconoc�a, en este �ltimo libro me sent� con m�s libertad para adoptar un enfoque m�s literario. M�s libre respecto al m�todo que me hab�a impuesto, el de la novela documental. Se puede ver en la parte final, en el mon�logo de Mussolini. Espero que esta mayor libertad que me he permitido convenza a los lectores.�Qu� ense�anza extrae tras tantos a�os dedicados a una labor tan intensa?Yo tambi�n he comprendido, como los cientos de miles de lectores de M en Italia y en el extranjero, lo que el fascismo supuso exactamente. Y lo que entend� bien es que hoy, como entonces, la democracia no es algo inherente a la naturaleza, como el cielo sobre nuestra tierra, sino algo que ha de adquirirse siempre. La democracia es siempre una lucha por la democracia.�Entraba dentro de sus planes mientras estudiaba, analizaba y escrib�a convertirse en icono usted mismo? M�s all� de los libros, de haberlos acompa�ado, parece que me he convertido en un �dolo de la lucha democr�tica para muchos votantes. Pero tambi�n en una figura decorativa que muchos otros derrocar�an, por ejemplo el primer ministro del partido azul [refiri�ndose a la actual presidenta del Gobierno de Italia, Giorgia Meloni].Esta ma�ana le pregunt� a la IA por su saga y, entre otras muchas cosas, dijo: �No s�lo es un buen libro, es el libro adecuado en el momento justo�. �Qu� opina?Que es inteligente. (Se r�e). Evidentemente se trata de una definici�n que alguien dio en internet, que se ha utilizado y est� teniendo cierto efecto. S� que hay inter�s y desconfianza hacia la IA, especialmente por sus posibles consecuencias en las profesiones creativas. El otro d�a, hablando con mis estudiantes del m�ster de escritura, les dije que es una potencia inform�tica enorme, �nica, que espolea su tarea. Los que quieren ser creativos, escritores o guionistas, deben dar ese peque�o paso creativo que nadie ha dado todav�a. La inteligencia artificial nunca podr� hacer esto, al menos por ahora.Cuent�nos otro consejo que les de a sus alumnos.Les digo que se pueden seguir dos modelos a la hora de trabajar: se puede intentar escribir el libro que todos est�n leyendo o bien intentar escribir el libro que nadie ha escrito todav�a. Yo con M intent� hacer lo segundo y creo que lo he conseguido.








